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viernes, 2 de febrero de 2007

Ejercicio práctico: ¿En qué me diferencio de un político?

Hoy os quiero proponer un pequeño ejercicio. ¿Recordáis el temporal del fin de semana pasado, con lluvia, viento y relámpagos que hacían que se fuera la luz en media ciudad? ¿Aquel temporal por el que al final no pude ir a visitar a mi hermana al cementerio?

Pues el temporal desde luego se lo curró, las cosas como son. A mí me jodió la primera gymkana anual (aunque sé que al final acabaré yendo, pero ESTA VEZ NO PIENSO ANUNCIAR CUÁNDO, hombre, que se lo curre un poco!), pero se ve que pensó:

"Ya que he llegado hasta Algeciras... hombre, sí, he jodido a una persona (o algo parecido), pero aún podría hacerlo mejor... no sé... ¿y si varo un barco?"




Pues aquí lo tenemos. Saludad todos al Sierra Nava. A su tripulación no, que se largaron en helicóptero a la primera de cambio. Pero al barco sí, que ya lleva aquí casi una semana (laboral al menos) y ya es como de la familia. ¿Qué? Oh, ¿queréis saber para qué es esa manguera roja que le cuelga del costado? Hay que ver cómo sois...

... está bien. El temporal podría haberme jodido sólo a mí y decidió seguir y joder a los del barco. Pero se ve que eso también le parecía poco. Y pensó:

"Nah, aún es mejorable. ¿Cuántos barcos se han ido al carajo y han seguido haciendo daño? No, no, me tengo que esforzar un poco más... ¿qué podría hacer?"









¡¡CHAPAPOTE, DAMAS Y CABALLEROS!! ¿Para qué joder sólo a un algecireño y a un puñado de marineros, si puedes tener en vilo a toda Algeciras a la vez? Sin lugar a dudas, el temporal se ha ganado una posición de honor en este blog dentro de la categoría de "los más odiados". Setenta toneladas de fuel-oil del barco (que menos mal que no era un petrolero) esparcidas por toda la playa del Chinarral (que por cierto pilla cerca de mi playa). Afortunadamente puedo decir que, en tres o cuatro días, ya habían conseguido retirar más de la mitad del fuel-oil... y desafortunadamente, también tengo que decir que, a día de hoy, siguen vaciando el barco y aún no lo han movido de ahí. O sea que un petardazo más, y el Mar Negro abre una sucursal en Algeciras.



Pero bueno, por mucho impacto medioambiental que podamos haber sufrido, yo no me preocupo. Porque sé, por las experiencias anteriores, que esos señores de blanco con las botas negras sólo están jugando con la plastilina que traían en el barco. ¿Verdad, señor Rajoy?

Y aquí es donde viene el ejercicio práctico: ¿Por qué puedo dedicar todo este post a tratar en tono de amargo cachondeo todo el tema del Sierra Nava, y sin embargo critico a Rajoy por sus declaraciones cuando el Prestige? ¿Estoy acaso rigiéndome por una doble moral, de esas que tan de moda parecen estar últimamente?










Quizás... pero también está el hecho de que yo no tengo la mitad de los españoles confiando en mí y contando con que solucione la crisis. Nadie espera de mí que haga política. Ni siquiera aceptan voluntarios en las tareas de limpieza en este caso, ¿cómo van a pedirme que me dirija a la nación para tranquilizarles si ni siquiera me van a dejar limpiar?

Pues ahí está la diferencia. Cuando se ocupa un cargo de alta responsabilidad, la irresponsabilidad como que se nota más. Vayan tomando nota todos, señoras y señores diputados, porque igual vendría bien tener esa pequeña minucia en consideración. ¿¿¿QUERÉIS DEJAR DE PONERME POLÍTICO, HOSTIAS YA??? ¡Así no hay quien lleve un blog!

NOTA: sólo por si alguien pensaba que me he limitado a buscar las fotos por internet y que quizás a día de hoy las cosas no estén así de mal... todas estas fotos las he hecho yo mismo esta misma tarde. Y sí, las cosas están así.

viernes, 5 de enero de 2007

Me ha vuelto a pasar

No me gusta repetirme. Así es, no me gusta repetirme, nunca me ha gustado repetirme y ahora tampoco me gusta. Repetirme. A mí. Gustar. No.

Así que lamento tener que decir esto, pero... ¿os acordáis de la Rotonda Gigante? ¿Aquella en la que tuve mi ya legendario primer accidente triple?

Pues lo he vuelto a hacer.


Bueno, técnicamente lo ha hecho ella, entendámonos. Yo llegué a la rotonda y vi que había coches circulando por el interior, así que paré; ella llegó a la rotonda y vio que yo estaba delante y que seguía habiendo tráfico en el interior, así que paró. Yo esperé; ella esperó. Yo seguí esperando; ella debió pensar "Bueno, ya llevo aquí un rato, digo yo que ya puedo seguir".

Bumba.

Estamos todos bien, no os preocupéis. El coche tiene un par de bollos más en la defensa, que tampoco creáis que se notan demasiado. Pero ¿a alguien más le parece que debería EMPEZAR A VOLVER A MI CASA POR EL PASEO MARÍTIMO Y OLVIDARME DE LA AUTOVÍA PARA PODER ESQUIVAR ESA ROTONDA DE UNA PUTA VEZ?

martes, 26 de septiembre de 2006

¡MI PRIMER ACCIDENTE TRIPLE! ¡¡BIEEEEN!!

Vosotros, mi (ahém) "amado público", que con tanto interés habéis seguido fielmente mis aventuras al volante desde que empecé a examinarme. Vosotros, que no salíais a la calle cuando sabíais que yo estaba aferrado a un volante con un caramelo reglamentario en la boca y un cochino en el bolsillo. Vosotros, que sabíais que tarde o temprano tendría mi primer accidente, y entonces podríais salir de debajo de las piedras para gritar "¡JAAA JA!" sabedores de que, invariablemente, el responsable sería yo...

... nos pueden dar por culo a todos :P

Así es, damas y caballeros, hoy ME HAN DADO POR DETRÁS (al volante) POR PRIMERA VEZ (desde que tengo carnet) A LA ENTRADA DE LA GRAN ROTONDA GIGANTE! ¿Os pongo en situación? Os pongo en situación.

La cosa ha sido tal que así. Salida de la autopista (creo que la Nacional 340, lo tengo anotado en el parte, ya lo miraré con más calma), del carril de deceleración se puede ir por dos caminos posibles: seguir para la rotonda de Pastores, que llevaría a la carretera de los Yankis (la cual no tiene quitamiedos y hacia la derecha da a un precioso barranco), y la rotonda gigante que conduce al Saladillo y, si sigues conduciendo un poquito más, al paseo marítimo (por el cual también se llega a mi casa). Por defecto suelo tirar por la rotonda gigante (la llamo así porque me costó docenas de clases darme cuenta de que no era una curva, sino un círculo completo), porque no me gusta el camino de los Yankis.

Ahora bien: el carril de la derecha lleno de coches, una moto que viene por la rotonda... vendrá lejos, pero sigue estando dentro de la rotonda, pasada la mitad, y por lo tanto es el de la moto quien tiene preferencia; y con todo y con eso, con los coches del carril izquierdo yo no tenía buena visibilidad. Podía tener un accidente si me metía.

Pues me esperé. Y el de atrás se esperó.

Ahora, lo que se dice el tercero...

PUMBA chocazo triple! El tercero empuja al segundo comiéndose gran parte del golpe, la madre del segundo se lleva un susto de espanto (iba en el asiento del pasajero), el segundo se viene para mí dejándome incrustado un tornillo de la placa de la matrícula (digo yo que sería de ahí) yo me llevo el último golpe y me cago en alemán en alguna que otra calavera! Qué jugada, damas y caballeros!

Bien, empieza el apasionante baile del papeleo. Después de llamar a mi madre y decirle "¡Hola, mami! ¡No te preocupes por nada! ¿Dónde están los papeles del seguro?", empezamos a tramitar todo lo necesario. Curiosamente, pese a ser yo la víctima más inocente y el de en medio el hijo de una señora que padecía del corazón, el más indignado es el de detrás. El que nos ha dado, vamos.

¡Y me echa a mí la culpa! "Claro, y como tú no te fiabas de meterte en la rotonda, ahora yo tengo que pagar mi golpe y el de este tío"... pues sí, mira, qué quieres que te diga, sí. Tú has dado por detrás, tú eres el responsable del accidente. Te podías haber cargado a esa señora (vale, no lo sabías, pero da igual), podríamos tener todos lesiones cervicales, y no me voy a marcar más faroles ni a decir que podía haber sido muchísimo peor porque todos estábamos parados (menos tú) y por lo tanto ahí no había velocidad suficiente como para que el daño fuera mayor. Pero sea como sea existen varias cositas que vienen registradas en el código, llamadas qué te digo yo... prioridad de paso en una glorieta, visibilidad reducida, distancia de seguridad, SEGURIDAD VIAL...

Que tengo una L muy bonita en la luneta trasera, que al principio más que una L parecía la ficha del tetris porque no hacía más que caer hacia abajo... pero la L no significa que no sepa conducir, muchacho, significa que todavía tengo recientes las normas de circulación. Teóricamente tú y yo no vamos a tener ningún problema porque el de en medio, que estaba la mar de cooperador, es realmente el que tiene que arreglar problemas del seguro contigo; pero que sepas, si estás leyendo este blog (en cuyo caso, O SEA QUE ERAS TÚ!), que si tienes intención de buscarme a mí para que pague TUS platos rotos, te vas a meter con el novato equivocado.

Vuelve el odio. Vuelve el volante. HE VUELTO!!