domingo, 18 de febrero de 2007

Estoy podrío

Me ha costado mi trabajo, pero por fin... estoy malo.

Así es. Mis padres (con los que vivo) llevan resfriados ya cerca de medio mes. Pero yo me he puesto malo hoy. Después de tantos esfuerzos, por fin tengo fiebre, toso hasta echar los higadillos por la boca y tengo el cuerpo tan destemplao que, con la calefacción puesta, el chándal y el batín, el cuarto cerrado para que se caldee, aún tengo las manos heladas y algún que otro escalofrío. Para terminar de rematar la faena tengo dolores musculares. Nada demasiado insólito, a ver, los síntomas de un resfriado medianamente decente y poco más... pero por fin los tengo.

¿No es genial? ¡Por fin tengo algo de que hablar que no implique a los políticos! ¡Y lo he conseguido EN PLENO REFERENDUM PARA EL ESTATUTO DE ANDALUCÍA! Qué talento tengo, cagontó...