sábado, 9 de septiembre de 2006

¡¡¡ESTÁ VIIiiiiivoooo???

Damas, caballeros y anuncios en inglés...

... he vuelto. Creíais que no pero yo tampoco lo creía. Y ahora he vuelto. ¿No se os ha quedado cara de "joder qué palo no me esperaba esto"? Ya, a mí tampoco.

Una semana, señoras y señores. Una semana sin internet. No sé cómo sigo vivo.

Pero vayamos por partes como decía el Increíble Hulk (¿no?). Primero conviene que conozcáis la historia completa. Todo esto comenzó ya algún tiempo atrás, después de abandonar Timofónica y entrar de lleno en el fascinante mundo de Ohno. Internet empezó a funcionar de una manera que no había funcionado antes... FUNCIONANDO. Eso ya en sí era toda una novedad. Además, por alguna razón a mí me funcionaba mejor que a mis padres, cosa que les sacaba de quicio.

De un tiempo a esta parte, sin embargo, las tornas se cambiaron. Y la conexión pasó a volverse lenta de cojones y empezó a colgarse cada seis (cada dos por tres, vamos). En algunas ocasiones incluso perdíamos el teléfono y la televisión de Ohno. Ante esta situación, yo propuse a mis padres un sistema tan lógico como era llamar a Ohno a preguntar si había algún problema con el servicio en la zona.

Mis padres, naturalmente, no llamaron. Para qué, ¿no?

Luego comprendí que ahora a ellos la conexión les iba bastante mejor que a mí. ¿Sería por eso por lo que no querían llamar? Aproveché para recordarles que esa serie que tanto les gusta se la estoy bajando yo, y que si no me funciona la conexión mal vamos. Pero no coló... me temo que en materia de chantaje emocional mis primos siempre me han llevado la delantera.

Y así estábamos, con una conexión lentísima de la muedte, hasta la semana pasada. Y ahí empezó el espectáculo.

Porque por alguna extraña razón, mi conexión desapareció. Pero no desapareció del todo, ojo: o bien aparecía durante cinco minutos para ir tan lento que no me diera tiempo ni a abrir el google antes de que se volviese a colgar, o bien decía que funcionaba perfectamente y que iba a una velocidad de escándalo pero no había forma de abrir ni una sola página, conectar el messenger o echar la mula a andar.

(hablando de lo cual no, aún no sé nada nuevo del burro de mi madrina).

Total, que me dedico a preguntarle a mis padres cada cierto tiempo y a ellos la conexión les funciona de puta madre. Llamo a los refuerzos, pero Ángel ya ha empezado a trabajar por las tardes y ahora está bastante ocupado. Así que durante cinco o seis días me quedo sin internet para nada. Presa de la desesperación compongo, renderizo, escribo, hago todo lo que se puede hacer sin internet. Incluso una noche me aburro, porque se nos fue la luz y no podía dormir ni hacer nada más a oscuras.

(APARTE, joder!)

Y entonces ocurrió la tragedia: a mi padre le empezó a fallar la conexión también. Ya sólo le funcionaba bien a mi madre. Y se empezaron a escuchar unas cuantas cosas bastante curiosas en mi casa: "Esto así no se puede quedar", "Estamos pagando por algo que deberíamos tener", "Mañana mismo como no funcione llamo a Ohno"... Os podéis imaginar con qué desesperación alzaba yo la vista al techo (el cielo me pillaba más lejos) pensando "Hay que ver lo que cambia la perspectiva..." Los refuerzos llamaron: Ángel, como os he dicho, había estado muy liado toda la semana, pero si podía esa misma tarde se plantaba en mi casa para echarle un vistazo al problema. Ya está, todo resuelto, ¿no?

Pero no he dicho que esto fuese una tragedia por nada. Javi 1, si estás leyendo esto... la tragedia ocurrió en el momento que mi padre dijo "Espérate que voy a arreglarlo". Resultado: TODA LA RED DESCONFIGURADA, YA NO FUNCIONABA EN NINGÚN ORDENADOR.

Eeeen fin. Al día siguiente, esto es, ayer mismo, finalmente Ángel pudo venir. Y haciendo un soberano esfuerzo, logró restablecer la conexión en el ordenador de mi padre y en el de mi madre. Menos mal que siguió intentándolo, y consiguió por fin que también hubiese internet en el mío. Así que ya podía orgulloso anuciar que HE VUEL... y ya está.

¿Que por qué? Porque vuelvo a tener internet, pero va tan lenta que el caballo del malo me ha adelantado ya siete veces y viene de camino para la octava. Tan lamentable es la situación, que ni siquiera puedo acceder a blogger para escribir estas palabras.






Ah, ¿que cómo lo estoy haciendo? ¿Os podéis creer que ayer por la tarde descubrimos QUE MI PORTATIL TIENE WIFI Y QUE ES MÁS RÁPIDA QUE LA DE MI OTRO ORDENADOR? En fin, la vida es hermosa...

2 comentarios:

Mike dijo...

Je,je,je... Internet y sus aventuras y desventuras :D

Una pregunta; componer? Qué compones?

Jack dijo...

Música.

(ahora en serio, venga). Unos amigos y yo tenemos en proyecto un videojuego de rol que jamás, jamás, JAMÁS llegaremos a terminar. Yo soy el padre de la idea (yo la he parido, ergo es una parida), soy el guionista principal... y compongo la banda sonora. En plan orquestal.

Dentro de poco (espero) podré poner algo por la red. A ver qué te parece.