viernes, 15 de septiembre de 2006

Ya está el gilipollas que todo lo sabe abriendo la boca...

Tenía toda la sana intención de abandonar el tono serio que este blog adoptó el 11-S, pero dos noticias de hoy me han vuelto a traer al mismo camino. Con todo y con eso, voy a procurar que esta vez la vena crítica tenga algo de torrente satírico.

Vamos a ver, por cuál empiezo...

... previously, on TE ODIO MUCHO...

... el día 11 de Septiembre, conmemorando aquél trágico atentado, Jack decidió cargar contra el otro malo de la película. La única conclusión a la que podía llegar era que el villano siempre salía indemne.

Y ahora, un nuevo episodio:

Como sabréis ya, en Estados Unidos se ha sabido finalmente que no había ningún motivo para atacar Irak. También se ha hecho pública la existencia de cárceles secretas, cosa que al parecer tampoco sabían... porque la administración Bush se ha dedicado a negar durante dos años.

Pues bien. Ahora que se sabe que se han mantenido a cientos de personas privadas de su libertad y de cualquier vestigio de derechos humanos, sometidos en secreto a interrotagorios interminables con métodos no demasiado convencionales durante dos años... el presidente dice que sí, vale, que existen, y que ahora quiere juzgarlos.

Y ha venido a tener más o menos la misma credibilidad que tuvo Ángel Acebes demostrando que aquella cinta con pasajes del Corán demostraba que el atentado del 11-M había sido perpetrado por ETA: es acojonante la cantidad de norteamericanos que se han quedado esperando a ver si se reía.

Pero eso, en sí, no debería significar gran cosa. Al menos a Bush no es que le vaya a importar demasiado. Ahora bien: si la falta de credibilidad del presidente viene expresada en un documento oficial POR UNO DE SUS MÁS ESTRECHOS COLABORADORES...

... pues así es. Colin Powell ha escrito en una carta que el mundo empieza a dudar de la base moral que los Estados Unidos en su guerra contra el terrorismo. Y si uno de los matones de Bush se atreve a decir algo como esto, es que algunas de las cartas del castillo de naipes del presidente están temblando y bastante.

¡Pero no se vayan todavía, que aún hay más! Se acaba de aprobar un proyecto de ley que dará más derechos a los detenidos extranjeros sospechosos de terrorismo. Bush, obviamente indignado por haber perdido la votación por 15 a 9, tiró inmediatamente para el Capitolio a echarles la bronca.

Juro que habría pagado por ver la cara que tuvo que poner al ver al Senado y al propio Powell poniendo los cojones sobre la mesa.

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Pero como he dicho había dos cuestiones. Bush era intocable hasta que decidió abrir la boca cuando no debía para decir lo que no debía. Sin embargo aún queda alguien más. ¿Quién, oh heraldos de infortunios, puede ser aún más intocable que el líder del mundo libre y firme defensor de los valores cristianos?

Benedicto XVI. Conocido por todo buen friki como RAZINGERRRRRRRRRRRRR!!! (oye, ¿dónde está la función para poner la letra en grande? ¿Ya me la han quitado? ¿Cuando no la quiero usar se pone la letra gigantesca y ahora va y desaparece?). El Papa, vamos. Un líder religioso, un modelo de concordia, un ejemplo a imitar.

Llega a una universidad a dar una charla, y dice lo siguiente, me vais a permitir poner un extracto del discurso:

"...Me acordé de todo esto cuando recientemente leí la parte editada por el profesor Theodore Khoury (Münster) del diálogo que el docto emperador bizantino Manuel II Paleólogo, tal vez durante el invierno del 1391 en Ankara, mantuvo con un persa culto sobre el cristianismo y el Islam, y la verdad de ambos. (…) el emperador toca el tema de la «yihad» (guerra santa).

Sin detenerse en los particulares, (…) se dirige a su interlocutor simplemente con la pregunta central sobre la relación entre religión y violencia, en general, diciendo: 'Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba'. El emperador explica así minuciosamente las razones por las cuales la difusión de la fe mediante la violencia es algo irracional."

Vale. Sí. Muy bien. Violencia caca. Todos de acuerdo. Pero fíjate qué tontería, ¿pues no resulta que los musulmanes se han ofendido? ¿Y total porque se les miente a Mahoma y se diga de él que era un cabrón inhumano y malvado?

Pero vamos a ver, Benedicto, alma de cántaro... ¿¿¿TÚ ESTÁS GILIPOLLAS O QUÉ TE PASA??? ¿No podías transmitir esa misma idea sin insultar a otras religiones? No sé, con algo tan sencillo como "No matarás", que creo que te debería sonar de algo... Que vale, tú puedes salir con el argumento de "No, es que no lo he dicho yo, lo decía un emperador bizantino del siglo XIV..." vale, coño, PUES NO LO REPITAS TÚ.

Las reacciones del pueblo musulman no se han hecho esperar: protestas formales, manifestaciones por las calles, quema de muñecos con la efigie del Papa (dicen, yo la verdad es que no le saco el parecido)... Exigen una disculpa personal del Papa, pero ya.

Bien, pues el Papa lo que se dice el Papa no, pero un portavoz del Vaticano ya ha rectificado dos veces. Me hizo una particular gracia lo que dijo la primera vez, os comento: que los musulmanes no debían darse por ofendidos, porque el Papa lo único que buscaba era cultivar el respeto y el diálogo hacia otras religiones y culturas, y eso por supuesto incluía a los musulmanes.

Qué queréis que os diga... a mí me recuerda a cuando mi ex, para intentar arreglar una discusión entre dos amigas, decició llamar puta a una en nombre de la otra.

En fin. Que en El Jueves llamaban al Papa "Espantapájaros", porque cuando lo pusieron acojonaba mucho pero luego no hacía más que quedarse ahí quieto sin hacer nada... qué queréis que os diga, yo lo prefería así.

Ahora bien, eso sí, Te Odio Mucho, en su sempiterno afán de tocar las pelotas a dos bandas, va a sacar a colación un argumento que ha dado mi madre, y lo plantea a debate ya que nos ponemos: ¿qué pasa, que Occidente no puede dibujar a Mahoma... Y ELLOS PUEDEN QUEMAR UN MUÑECO DEL PAPA EN LAS CALLES?

Un poquito de seriedad, coñe. O todos moros, o todos cristianos.

lunes, 11 de septiembre de 2006

El villano escapa indemne

Once de Septiembre.

Para todos los que albergan la esperanza de que las cosas acaben por salir bien, esta fecha marcó un momento no demasiado agradable. El once de septiembre, se mire como se mire, es un constante recordatorio de que el villano escapa indemne.

Ya lo sé, lo sé, hablar ahora de Bin Laden sería decir algo que ya se ha repetido hasta la saciedad, y no es lo que pretendo. Porque damas y caballeros, cuando digo que el villano escapa indemne no me refiero a él.

Hace cinco años yo estaba estudiando para el examen de Mundo Araboislámico que tenía al día siguiente (mira tú qué coincidencia), cuando mi madre me llamó y me dijo que pusiera la tele. Y allí estaba la primera torre ardiendo. Naturalmente que el tema me afectó, como a todos; se trataba de un asesinato en masa retransmitido en directo a todo el mundo por televisión. Pero estudio Ciencias de la Comunicación, y a veces el interés personal logra imponerse a la emoción del momento.

Así que me senté a ver la catástrofe, como todo el mundo, pero con mi particular enfoque crítico. Y encontré tres elementos terriblemente alarmantes, que los que me conocéis probablemente ya me habréis oído mencionar pero que hoy me voy a permitir poner aquí por escrito:

1- La CNN, que se coronó sobre otros medios con una cobertura mucho más completa que la de sus competidores, fue la primera en presentar imágenes de gente saliendo de la torre, sus rostros descompuestos por el horror, sus gruesos abrigos cubiertos de ceniza. Más tarde se supo que estas imágenes no se correspondían con este atentado, sino con uno anterior y mucho menos letal que habían sufrido las Torres. Eso, entre otras cosas, explicaba por qué la gente iba con gruesos abrigos en SEPTIEMBRE.

2- La CNN, que se coronó sobre otros medios con una cobertura mucho más completa que la de sus competidores, fue la primera en presentar imágenes del pueblo palestino festejando el atentado en las calles. Cualquiera que haya seguido su cobertura del suceso recordará inevitablemente a la oronda señora palestina con gafas haciendo eso que hacen con la lengua, vosotros sabéis... Luego se supo que el atentado había sido obra del grupo terrorista al Qaeda, que como sabéis queda como un poquito lejos de Palestina (Afganistán, pa más señas). Eso echaba por tierra la teoría del atentado palestino; luego se supo que esas imágenes se correspondían con otro momento de celebración del pueblo palestino, aunque me temo que no recuerdo cuál (si alguien lo sabe, por favor, ahí están los comentarios).

3- La CNN, que se coronó sobre otros medios con una cobertura mucho más completa que la de sus competidores, fue la primera en presentar imágenes EN DIRECTO (lo ponía bien claro, ese peacho de LIVE parpadeando en una esquina) del presidente Bush hablando a la nación haciendo sus primeras declaraciones. ¡Momento histórico, las primeras palabras de Bush en directo sobre el atentado! Con un sumo interés por saber qué tenía que decir el presidente del país atacado en vivo y en directo, pude comprobar cómo George W. Bush entraba en la sala hojeando unos papeles, llegaba hasta el atril, ponía el pie sobre el estrado para subir... y de pronto se detenía (al mismo tiempo que todo el mundo en la sala se quedaba paralizado) y comenzaba a retroceder a toda velocidad, saltándose incluso algún que otro fotograma. Vamos, como si esas magníficas imágenes en directo estuvieran siendo REBOBINADAS.

Ese día perdí lo que me quedaba de fe ciega en el periodismo. La desinformación en la guerra por las audiencias no se limitó a mentiras innecesarias (como las imágenes de la gente saliendo de la torre) o directamente ridículas (como el presidente Bush bailando el Moonwalk a toda leche). Sin tener ninguna reivindicación de autoría, la CNN (uno de los mayores y más reputados grupos de comunicación del mundo) cogió imágenes de archivo y las utilizó para canalizar el odio y la rabia de todo el pueblo americano y parte del extranjero hacia los Palestinos. Que de esto no tenían culpa ninguna.

No hace mucho se ha hecho público en Estados Unidos que no había armas de destrucción masiva en Irak, que Saddam Hussein no tenía nada que ver con Osama Bin Laden, y que no había ninguna prueba que justificase la invasión. Cuando esto se dijo en España a nadie le sorprendió, todos lo sabíamos de sobra desde antes de la guerra de Irak; pero el pueblo americano no tenía ni idea de esto, se creyeron a pies juntillas que Saddam tenía armas de destrucción masiva y había ayudado a Bin Laden y a al Qaeda en o tras el atentado. Para todos ellos, la noticia de que en realidad la invasión no estaba justificada fue una sorpresa mayúscula.

Y yo pregunto, ¿por qué será?

No nos entendamos ahora mal, no voy a decir que el malo de esta historia sea Bush y el pueblo americano. Sean cuales sean los motivos de al Qaeda, el asesinato de tres mil personas inocentes no es un acto de guerra, es un crimen imperdonable; hubiera o no motivos para la invasión, Saddam Hussein no ha sido nunca precisamente un santo y no diré que no se mereciera ser derrocado; y en el atentado de las Torres Gemelas mucha gente murió y mucha gente perdió a mucha gente (lo sé, no es mi mejor frase). No digo que Bin Laden y Saddam Hussein no sean los malos.

Pero del mismo modo, tampoco diré que los americanos sean los buenos. A raíz del atentado ha salido a flote mucha mierda en la nación más poderosa del mundo. Siempre ponen como sus mejores bazas que van con la verdad, la justicia y Dios de su parte. Pero es innegable que han mentido desde el principio, y es fácil especular que absolutamente todas y cada una de las mentiras han sido por intereses propios en lugar de por el bien de una nación. Eliminada la verdad, la acusación en falso a los palestinos y la utilización de imágenes de archivo como si fueran parte de la noticia actual, así como granjearse el apoyo del pueblo y conseguir la reelección haciéndoles creer cosas que las pruebas desmienten, demuestran que el propio pueblo americano no ha sido tratado con justicia ni por sus gobernantes ni por los medios. ¿Y no hablaba alguno de los mandamientos de algo de no levantar falso testimonio?

Es absurdo e innecesario venir ahora a decir que Bush caca y todo esto. Lo único que a mí me gustaría que saliera de toda esta historia es que, al menos, a todos los que murieron y a todos los que perdieron a alguien se les haga justicia. Bin Laden sigue suelto, el responsable directo de todas estas muertes aún no ha sido atrapado. Pero desde que ocurrió el atentado, toda esa gente ha sido engañada, manipulada, para conseguir un apoyo que permitiera a quienes les mienten seguir haciéndolo. Un presidente americano sólo puede permanecer en la Casa Blanca dos mandatos; Bush lo ha conseguido después de mentir al mundo y creerse que nos había engañado a todos.

Gane quien gane las próximas elecciones, de no haber un impeachment el villano escapará indemne una vez más. Ya se ha salido con la suya.




Perdonad que me haya puesto serio, es que ya me sentí bastante indignado hace cinco años como para que ahora me lo recuerden en plan "Qué bueno es el presidente Bush que está acudiendo a todos los actos conmemorativos". A ver si puedo arreglarlo resumiendo todo esto en una frase de La Loca Historia de las Galaxias:

Bien, Lone Starr. Ahora ya sabes que el malo siempre gana... porque el bueno es idiota.

domingo, 10 de septiembre de 2006

Porque los clásicos nunca mueren

Y allí estaba yo, haciendo ese precioso stop antes de incorporarme a la rotonda que me permitiría entrar en la autovía, cuando el coche que llevaba detrás desde hacía ya un rato me adelantó (saltándose el stop). Lo miré como para despedirme, cuando vi que el conductor me hacía señales de que estaba loco y se dedicaba a soltarme improperios.

Le grité. Oh, sí, vaya que si le grité. Ya me siento conductor.

Entonces empecé a recapitular. Quizás había empezado a caerle mal desde el primer momento en que tuve constancia de que lo llevaba detrás. Fue a la salida de la calle de Ángel, en la que había dos stops prácticamente consecutivos. Puede que esas dos paradas le empezasen a molestar.

Claro que luego me encontré con ese coche parado en doble fila en aquella calle tan estrecha y me tuve que volver a parar. ¿Habría sido quizás ahí donde se terminó de enfurecer?

Después de eso creí que habíamos seguido caminos diferentes. Así que me pude permitir conducir despacio en la calle de los tres pasos de peatones, para ir con precaución por si algún peatón salía de la nada (sabéis de sobra que todo peatón que vaya por su correspondiente paso de cebra tiene inmunidad diplomática en mi ya declarada guerra de los peatones contra mí). Luego cogí la rotonda, subí por otra calle bastante empinada, y al final de la misma fue donde finalmente él me adelantó en el stop.

Quizás... Sí, todo apuntaba a eso. Quizás lo que realmente le había enfurecido era el hecho de que me detuviese en esa calle tan empinada. Creo que no le gustó tener que pararse ahí, en cuesta arriba, y esperar un buen rato a que yo decidiese continuar...

... Si fue por eso, y si ese conductor es uno de los asiduos de este foro (ah, pero ¿tiene asiduos?), quisiera dar una breve explicación. Cierto es que me detuve en una calle muy mala para detenerme. A fin de cuentas, siempre hay coches en doble fila y no es una calle que se preste al adelantamiento. Y quizás en otras circunstancias habría optado por proseguir la marcha, y más sabiendo que justo uno de esos coches en doble fila que mencionaba estaba enfrente mía y era imposible cambiarse de carril para poder adelantar.

Pero ¿qué querías que hiciera, oh conductor gilipollas que me seguía? ¿¿ARROLLAR AL POLICÍA EN MOTO QUE ESTABA HABLANDO CON EL CONDUCTOR DEL COCHE EN DOBLE FILA?? ¿Tú sabes la de puntos que me habrían quitado por eso, pedazo de cacho de trozo de subnormal? Que te cabreases por los stops, pues vale, porque igual me detuve demasiado tiempo para tu gusto (a la vista está, que con un policía en moto detrás te saltas los stops e insultas por la ventanilla como un digno cromagnon motorizado). Pero por no cargarme a un policía, muchacho, no te pienso dejar que te me pongas así de capullo. Te libraste de que te fuera persiguiendo hasta tu casa porque había quedao, que si no...

... eeeen fin. Ford Fairlane lo dijo mejor que nadie: "Tannnnto gilipollas y tan pocas balas..."

El foro del odio ha vuelto. Fórmula original. Rechace imitaciones. Rechace el original. Rechace.

sábado, 9 de septiembre de 2006

¡¡¡ESTÁ VIIiiiiivoooo???

Damas, caballeros y anuncios en inglés...

... he vuelto. Creíais que no pero yo tampoco lo creía. Y ahora he vuelto. ¿No se os ha quedado cara de "joder qué palo no me esperaba esto"? Ya, a mí tampoco.

Una semana, señoras y señores. Una semana sin internet. No sé cómo sigo vivo.

Pero vayamos por partes como decía el Increíble Hulk (¿no?). Primero conviene que conozcáis la historia completa. Todo esto comenzó ya algún tiempo atrás, después de abandonar Timofónica y entrar de lleno en el fascinante mundo de Ohno. Internet empezó a funcionar de una manera que no había funcionado antes... FUNCIONANDO. Eso ya en sí era toda una novedad. Además, por alguna razón a mí me funcionaba mejor que a mis padres, cosa que les sacaba de quicio.

De un tiempo a esta parte, sin embargo, las tornas se cambiaron. Y la conexión pasó a volverse lenta de cojones y empezó a colgarse cada seis (cada dos por tres, vamos). En algunas ocasiones incluso perdíamos el teléfono y la televisión de Ohno. Ante esta situación, yo propuse a mis padres un sistema tan lógico como era llamar a Ohno a preguntar si había algún problema con el servicio en la zona.

Mis padres, naturalmente, no llamaron. Para qué, ¿no?

Luego comprendí que ahora a ellos la conexión les iba bastante mejor que a mí. ¿Sería por eso por lo que no querían llamar? Aproveché para recordarles que esa serie que tanto les gusta se la estoy bajando yo, y que si no me funciona la conexión mal vamos. Pero no coló... me temo que en materia de chantaje emocional mis primos siempre me han llevado la delantera.

Y así estábamos, con una conexión lentísima de la muedte, hasta la semana pasada. Y ahí empezó el espectáculo.

Porque por alguna extraña razón, mi conexión desapareció. Pero no desapareció del todo, ojo: o bien aparecía durante cinco minutos para ir tan lento que no me diera tiempo ni a abrir el google antes de que se volviese a colgar, o bien decía que funcionaba perfectamente y que iba a una velocidad de escándalo pero no había forma de abrir ni una sola página, conectar el messenger o echar la mula a andar.

(hablando de lo cual no, aún no sé nada nuevo del burro de mi madrina).

Total, que me dedico a preguntarle a mis padres cada cierto tiempo y a ellos la conexión les funciona de puta madre. Llamo a los refuerzos, pero Ángel ya ha empezado a trabajar por las tardes y ahora está bastante ocupado. Así que durante cinco o seis días me quedo sin internet para nada. Presa de la desesperación compongo, renderizo, escribo, hago todo lo que se puede hacer sin internet. Incluso una noche me aburro, porque se nos fue la luz y no podía dormir ni hacer nada más a oscuras.

(APARTE, joder!)

Y entonces ocurrió la tragedia: a mi padre le empezó a fallar la conexión también. Ya sólo le funcionaba bien a mi madre. Y se empezaron a escuchar unas cuantas cosas bastante curiosas en mi casa: "Esto así no se puede quedar", "Estamos pagando por algo que deberíamos tener", "Mañana mismo como no funcione llamo a Ohno"... Os podéis imaginar con qué desesperación alzaba yo la vista al techo (el cielo me pillaba más lejos) pensando "Hay que ver lo que cambia la perspectiva..." Los refuerzos llamaron: Ángel, como os he dicho, había estado muy liado toda la semana, pero si podía esa misma tarde se plantaba en mi casa para echarle un vistazo al problema. Ya está, todo resuelto, ¿no?

Pero no he dicho que esto fuese una tragedia por nada. Javi 1, si estás leyendo esto... la tragedia ocurrió en el momento que mi padre dijo "Espérate que voy a arreglarlo". Resultado: TODA LA RED DESCONFIGURADA, YA NO FUNCIONABA EN NINGÚN ORDENADOR.

Eeeen fin. Al día siguiente, esto es, ayer mismo, finalmente Ángel pudo venir. Y haciendo un soberano esfuerzo, logró restablecer la conexión en el ordenador de mi padre y en el de mi madre. Menos mal que siguió intentándolo, y consiguió por fin que también hubiese internet en el mío. Así que ya podía orgulloso anuciar que HE VUEL... y ya está.

¿Que por qué? Porque vuelvo a tener internet, pero va tan lenta que el caballo del malo me ha adelantado ya siete veces y viene de camino para la octava. Tan lamentable es la situación, que ni siquiera puedo acceder a blogger para escribir estas palabras.






Ah, ¿que cómo lo estoy haciendo? ¿Os podéis creer que ayer por la tarde descubrimos QUE MI PORTATIL TIENE WIFI Y QUE ES MÁS RÁPIDA QUE LA DE MI OTRO ORDENADOR? En fin, la vida es hermosa...

martes, 15 de agosto de 2006

Mi madrina ha apadrinado un burro

No creo que haga falta decir más. Sacad vuestras propias conclusiones.

martes, 25 de julio de 2006

Cómo no

Esta ha sido la situación. Convendréis conmigo en que tenía que pasarme a mí.

A ver. Mi padre perdió ayer su móvil (cuyo número es casi igual que el mío), y está convencido de habérselo dejado en el colegio. Así que inmediatamente esta mañana ha ido al colegio (donde además había quedado) para ponerse a buscarlo. Mi madre le dijo "Si lo encuentras llámame a mi móvil, no al fijo, que el niño tiene un teléfono en el cuarto y le va a sonar".

Bien. Estando mi madre en el jardín, donde no se oye el teléfono, a eso de las ocho y veinte o así, hora a la que cualquier ciudadano de provecho en vacaciones está durmiendo, mi padre ha llamado al fijo unas CINCO O SEIS VECES.

Naturalmente las he oído todas, pero no me he levantado. En principio, porque nadie más lo cogía, y pensé "Estoy solo en casa"; si nadie más lo cogía, podían ser los que han quedado con mi padre en el colegio, y si yo me levanto medio dormido y cojo el teléfono no me voy a enterar de lo que me están contando. ¿Habéis visto lo lúcido que pienso yo cuando duermo?

Bien, pues no cogí el teléfono ni una sola vez. Hasta que al final escuché que una de las llamadas fue más corta de lo habitual, y gracias al cielo eso significaba que mi madre había vuelto del jardín.

Una historia normalita, ¿verdad? Pues esperad que esto sólo era el prólogo.

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Otra llamada, esta no sé si fue alguna de todas esas o si ya me la perdí. Mi madre coge el teléfono, y esta es la situación que se encuentra:

-La señora que está llamando pregunta si vive aquí alguna persona de entre dieciocho y veintinosecuantos años. Yo encajo en el perfil.
-Pregunta también si esa persona se encuentra estudiando, trabajando o buscando empleo. Mi madre me identifica como "terminando la carrera".
-Preguntan por la carrera. Publicidad y Relaciones Públicas.
-Preguntan por mi disponibilidad para empezar a trabajar dentro de unos meses. Mi madre dice que termino la carrera en septiembre.
-Preguntan si hablo inglés. Mi madre dice que sí. Preguntan por mi nivel. Avanzado por Cambridge. Eso les interesa mucho.
-Preguntan si tengo buena presencia. Bueno, es mi madre, qué esperáis que diga... sí, yo también esperaba eso, pero curiosamente ella dijo que sí.
-Entonces y sólo entonces le cuentan de dónde llaman. Parece ser que se trata de una empresa de aeronáutica o algo así que está buscando, para dentro de unos meses, a alguien para trabajar como relaciones públicas. Y encajo bastante bien en el perfil. Con todo, sería conveniente que hablasen conmigo, y yo sigo metido en la cama. Mi madre sale en mi defensa y argumenta que anoche me acosté tarde, pero que normalmente a esa hora yo ya estoy más que despierto y estudiando para sacarme la única asignatura que me queda. Están muy interesados en mí, eso sí.

Así que mi madre decide darle mi número de móvil y les dice que prueben a llamarme más tarde, a ver si esta vez hay algo más de suerte. Todo perfecto, con un poco de suerte me vienen a buscar los trabajos a mi casa, ¿no?

...

...

... ay mi público cómo nos conocemos ya... PUES NO, por supuesto que no! Porque en un momento de despiste que le puede pasar a cualquiera, pero que curiosamente pasa con más frecuencia cuando yo estoy implicado, mi madre le ha dado el número de teléfono de mi padre.

Efectivamente. El de ese teléfono que está desaparecido. Ahora en serio, ¿vosotros creéis que esto le puede pasar a alguien más?

martes, 18 de julio de 2006

Odio al volante (¿os suena ya de algo?)

Me vais a perdonar mi última y prolongada ausencia, pero naturalmente tiene sus motivos. El primero es que odio este blog (creo que eso no debería ser ninguna sorpresa a estas alturas, ¿me equivoco?). El segundo... que me he vuelto a examinar del coche.

Así es. He vuelto a pasar por el mismo tormento de siempre, con una examinadora que (si no me equivoco) ya me había suspendido antes, y que además se ha equivocado de camino y AÚN ASÍ ha pretendido que cargue yo con la culpa. Supongo que ya os podéis imaginar el resultado que me ha tenido todo este tiempo (desde el viernes, de hecho, que fue el examen) sin proporcionaros noticias.

En todo caso, creo que la imagen habla por sí sola:



Ahí lo tenéis. TEMBLAD.

lunes, 19 de junio de 2006

El Código Akiva Goldsman

Quería escribir una entrada en la que contase que ya he terminado los exámenes (y con suerte la carrera) y que ya me tenéis aquí a jornada completa, pero como recordaréis mi ordenador se ha vuelto loco. Esta misma mañana lo he formateado, y ahora estoy (sí, a estas horas) peleándome con los drivers de la placa base para poder volver a tener internet en mi ordenador. Así que os escribo desde el de mi padre (¿cómo cojones puede ir tan lentísimo este ordenador?).

Se me ocurren varios temas a tratar en este adorable foro del amor y la ternura que es Teodiomucho, pero dado que estamos en pleno mundial y que acabo de volver de ver el Código Da Vinci... me vais a permitir una licencia. Si alguien aún no ha visto la película, no se ha leído el libro o c) todas las anteriores, no me seais gilipollas y no sigáis leyendo (lo sé, se puede decir de mejores maneras, pero ¿a que así nos odiamos más? :P)

"-El partido sigue emocionando a los aficionados, todo el mundo tiene los nervios a flor de piel. Estamos ya en los últimos minutos del segundo tiempo, y parece que el juego del equipo local todavía puede depararnos algunas sorpresas.
-Efectivamente, creo que a todo el mundo le sorprendió que el seleccionador haya convocado para este partido a Akiva Goldsman. Todos recordamos el triste resultado que este jugador dio en el partido contra Batman y Robin.
-Bueno, entonces el seleccionador era Joel Schumacher, pero ahora que Ron Howard ha fichado por este equipo quizás Akiva esté un poco más centrado.
-¿Qué te han parecido las estrategias seguidas por el equipo hasta ahora, Maldini?
-Bueno, con Goldsman de capitán uno no puede esperar más que sorpresas. Por ejemplo me ha llamado la atención la maniobra de Langdon y Sophie: en los entrenamientos cada uno se había acostumbrado ya a una posición dentro del campo, pero para este partido y a última hora Akiva Goldsman ha decidido cambiarlos.
-Una estrategia tristemente desaprovechada, me parece. Bien jugado para que los contrarios no sepan a qué atenerse, pero a ambos jugadores se les ha visto poco ágiles en sus nuevas posiciones.
-Es normal, no están acostumbrados. Sophie ha entrenado mucho en la resolución de anagramas para que ahora todo el peso de esas jugadas recaiga sobre un inexperto Langdon.
-Lo que no deja de sorprenderme es la renovada agresividad con la que los defensas Fache y Aringarosa han saltado al terreno de juego. Siempre han sido jugadores peligrosos, pero hasta este partido nunca se les había visto tan...
-¿Violentos?
-Bueno, yo pensaba en "hijos de puta", pero sí, esa también vale.
-Lo que sí me parece es que a Leigh lo han sacado al campo un poquito antes de la cuenta.
-Sí, quizás habría sorprendido más al contrario que hubieran seguido la táctica inicial y se hubiesen reservado a Teabing para la jugada de la tumba de Sir Isaac Newton.
-¡Atención, compañeros, porque tenemos oportunidad de gol! ¡Cuando sólo quedan unos minutos para el final del partido, el capitán Akiva Goldsman entra peligrosamente en el area del equipo contrario!
-Resulta sorprendente ver a Akiva Goldsman en posesión del libro.
-Es cierto, estando el libro en juego desde el principio Akiva lo ha tocado bien poco.
-La verdad es que todo el equipo se ha acercado poco al libro. Lo han tocado lo justo para mantener la posesión del hilo argumental, pero han tenido jugadas muy sencillas con toques cortos. Esta puede ser su oportunidad, si juega bien ese libro pueden conseguir la victoria y la Copa de Mundo...
-¡Se acerca a la portería! ¡Esta puede ser la jugada que todos estaban esperando! ¡Sophie y Langdon por el lateral, acercándose peligrosamente a la resolución del partido! ¡El hermano y la abuela de Sophie se acercan por la otra banda!
-¿Crees que Goldsman utilizará la táctica de pinza? ¿Cerrará ambas bandas en la portería y les cederá el libro para el último disparo?
-Parece que no, parece que el hermano de Sophie se está alejando... Langdon y Sophie se mantienen en la banda, no se acercan al área... ¡Atención, porque en ese momento salen al campo todos los jugadores suplentes del Priorato de Sión para cubrir a la abuela de Sophie!
-Creo que no entiendo esta jugada. No tiene sentido sacar ahora al Priorato al campo de juego.
-Quizás es una técnica del capitán para despistar. ¡Atención, oportunidad de gol, el capitán está sólo ante la portería, ha decidido no contar con el respaldo del resto del equipo! ¡¡¡¡Chuta yyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!!!!
¡¡Golazooooooooooo!! ¡¡Qué potencia!! ¡¡Qué energía!! ¡¡Menuda patada le ha dado Akiva Goldsman al libro justo en los últimos minutos!!

lunes, 5 de junio de 2006

Porque sé que no ayudaría, que si no...

Quedan dos semanas para el examen de Publicidad en Medios y Soportes No Convencionales (y para los otros dos exámenes también, pero dejad que me centre en este). Se trata de un examen algo incompleto, porque necesitas también estar aprobado en la parte práctica para que te sirva de algo. ¿Y en qué consiste la parte práctica? En un enorme y tocho trabajo práctico en grupo que todavía no hemos empezado, como quien dice.

Los grupos prácticos los escoge el profesor, es decir: coge la lista, busca nombres al azar y los apunta en tres grupos. Y hale, si os conocéis bien y si no os conocéis ya estáis tardando. Con lo que yo he caído en el mismo grupo práctico que seis perfectos desconocidos (una de ellas más perfecta que los demás, porque a esa no le he visto el pelo en la vida). Y no me voy a marcar el farol de decir que los compañeros no quieren trabajar, no... Todos, en algún momento, me han dicho "Si el resto no aparecen, el trabajo lo hacemos tú y yo y a tomar por culo". ¿El problema? Que jamás hemos llegado a coincidir más de cuatro en la misma habitación, y que la norma general es que sólo coincidamos Marina y yo.

Muy bien. El jueves pasado quedamos para ponernos de una vez de acuerdo, sesión intensiva mañana y tarde. Una reunión multitudinaria, todo el mundo avisado. Cuatro confirmamos asistencia por la mañana (¿esperábais que la confirmásemos más?), el resto dicen que vendrán por la tarde. Me levanto la mañana del jueves, y descubro que estoy de la otitis peor que nunca: el oído sangrando, media cara dolorida, lo que afecta a la otra media, haga lo que haga me duele. Pero hemos quedado, nos quedan dos semanas y más nos vale ponernos las pilas; así que, mentalizado de que puede que no aguante hasta la tarde, al menos decido ir al turno de mañana.

Bien, sé que costará que os lo creáis, pero... por la mañana sólo aparecimos Marina y yo. Sorprendente, ¿verdad?

Empezamos a trabajar, pero sin el resto de los compañeros no podemos hacer gran cosa (porque claro, entre nosotros dos ya prácticamente hemos agotado nuestras ideas en tooooodas las reuniones anteriores). Yo trato por todos los medios de no quejarme, pero acabo diciendo que, teniendo en cuenta que yo sólo falté a la primera reunión (y porque estaba en Algeciras suspendiendo por cuarta vez el examen del coche... creo que algo os he comentado, ¿no?), y que soy el único que ha ido a todas las demás, creo que se me podrá perdonar que falte a media de ésta y me vaya a mi casa a la hora de comer. Seguimos intentando trabajar, sin conseguir avanzar gran cosa (aunque al menos se nos ocurren un par de cosas más), y finalmente ella me mira y me dice:

-Mira, Javi, vamos a repartir las tareas entre todos, aunque sea a dedo, y te acerco a tu casa que estoy hasta sufriendo por tu oído.

Total, que repartimos las tareas (asegurándonos, por cierto, una pequeña salvaguarda que, de ser necesaria, os la comentaré alegremente por aquí), y la chica esta me da la baja. Gracias a eso, subo al piso, cojo la mochila, tiro pa la estación y esa misma tarde ya estaba en Algeciras en mi médico.

Bonita historia, ¿verdad? Pues esperad a escuchar el final... Anoche (bueno, por cierto, si queréis escuchar el final leedlo en voz alta) como decía, anoche me manda uno de los compañeros un mensaje para quedar el martes. Me dice que el último día que quedamos todos él no pudo venir porque estaba fatal con las alergias.

Y yo no le he dicho nada porque sé que no serviría de gran cosa, pero qué queréis que os diga... ese día yo estaba peor que nunca con la mierda del oído (del que, por cierto, ya estoy bastante mejor gracias), y sin embargo ahí estaba. Al pie del cañón.




En otras circunstancias me dedicaría a faltar a todas las reuniones que me vinieran mal por cuestiones tan sólidas como que me encuentre mal, que acabe de comer y tenga morriña, que me pique un pie o que vaya a empezar algo en la tele que quiera ver. En otras circunstancias, probablemente, no sería yo el único gilipollas que se mata por un trabajo práctico que no vamos a terminar a tiempo y que tendremos que hacer para septiembre (se abren las apuestas) aún a pesar de estar fatal del oído o de lo que quiera que me pase. En otras circunstancias, si el grupo no pone de su parte yo ya estaría arreglándomelas para librarme de ese grupo. Pero nos quedan dos semanas, me quedan tres asignaturas para acabar la carrera y voy a terminarla cueste lo que cueste. Ya cuando todo esto haya pasado, quizás, sólo digo "quizás", le mande un mail a mi compañero enlazándole con esta entrada de mi blog, para que se culturice y aprenda lo que significa trabajar en equipo y contrarreloj. Pero ahora mismo hay que acabar ese trabajo.

viernes, 2 de junio de 2006

Y que ooodies muuucho máaaaaaaaaaaaaaas...

Se acerca la fecha del trágico aniversario de mi nacimiento, cuando los hombres y las mujeres de buena voluntad se estremecen al pensar que sigo vivo un año más y se preguntan qué ha podido fallar. Esa pregunta es demasiado difícil de responder, por tener una respuesta extremadamente larga. Pero el caso es que se acerca mi vigesimoquinto cumpleaños. Y por lo tanto, ya está preparado el plan de todos los años.

Para todos aquellos que no se hayan materializado nunca debajo de una toalla en mi casa por estas fechas, os comento en qué consiste el susodicho "plan de todos los años": el turno de mañana se desarrolla entre la piscina y la barbacoa de mi casa, después de comer y de volvernos a bañar para ver si se nos corta la digestión solemos sacar los juegos de mesa, y ahí aguantamos hasta la tarta. Pero la diversión no acaba ahí, jóvenes castores, porque luego empieza el turno de noche en la bolera. Siempre hago lo mismo, pero es algo que sólo se hace una vez al año y a la gente le gusta el plan. Parece que todo funciona, ¿no?

Efectivamente, astutos lectores, NO. Quedan dos días para la celebración y estoy con una otitis que no me deja dormir, no me deja comer, no me deja ligar (qué bueno es que haya otitits para echarle la culpa, ¿eh?) Esto complica la idea de meterme en la piscina, o incluso la de la barbacoa. ¿Hay o no hay pa odiar al mundo?

sábado, 6 de mayo de 2006

Et tu, Bertín?

Aprovecho este lapso de cordura por parte de mi próximamente formateado ordenador para emerger del mutismo malagurritano al que llevo las últimas semanas sometido. Así es, tres semanas tres sin pisar mi casa y sin visitar a mi bienamado Bertín (mi ordenador de sobremesa... larga historia). El reencuentro era sin duda la escena más esperada por el público de esta nueva temporada de "Te odio mucho, el musical".

Imaginad mi sorpresa cuando enciendo el ordenador y lo primero que me encuentro es que la pantalla de bienvenida del Windows XP se ha convertido, sin ninguna explicación aparente, en la del Windows 2000.

-¿Ein? -exclamo.

Pero bueno, mientras sólo sea eso... Aunque me resulta demasiado raro, es como si se hubiera reinstalado el windows sin contar conmigo, y dado que mi ordenador lleva tres semanas apagado y desenchufado no debería pasar esto. Pero en fin. Inicio el emule, como siempre que enciendo mi ordenador, y descubro que esto se pasa un rato diciéndome que no tiene acceso al disco duro.

-¿Pero qué coño...? -murmuro.

Pero se le pasa pronto, y finalmente el bicho conecta. Vale, muy bien, tenemos ganas de cachondeo, de acuerdo. Vale, intento abrir el messenger. Y qué os creéis... por supuesto, efectivamente, EL MESSENGER NO ESTÁ.

-¿Pero esto qué cojones es? -protesto.

En fin, se habrá desinstalado, no sé cómo, no sé cuándo, no sé por qué, pero se habrá desinstalado y tendré que bajármelo de nuevo. Abro el Firefox.

UNA MIERDA PA MÍ VOY A ABRIR EL FIREFOX. Por alguna extraña razón también ha desaparecido. ¿Pero qué hostias...?

Vale, vale, Jackie, mantén la calma. Puede que haya algún problema con la configuración del... no sé, del sistema de... el registro que se haya... ehm... me voy a bajar el Firefox otra vez. Abro el internet explorer.

POR LOS COJONES SE VA A ABRIR EL INTERNET EXPLORER. Siempre que intento abrir uno de estos programas me sale la ventanita de la linterna explorando el disco duro y el botón de "buscar manualmente". Vale, muy bien, hasta aquí hemos llegado, le doy a buscar manualmente.

Y por alguna extraña razón, se me abre un instalador. Yo "Vale, será el del internet explorer, ahora lo instalo y... ehm... ¿por qué es el instalador del Adobe Acrobat?" Cancelo la instalación. Y vuelve a salir el instalador otra vez. La vuelvo a cancelar.

Se abre por fin la ventana del explorador con la carpeta del internet explorer. Un montón de archivos, menos el internet explorer.

Pruebo con el messenger. Lo mismo. El Firefox. Lo mismo también.

-Esto ya no es normal...

Por cierto que cada vez que intento abrir una de esas carpetas, se vuelve a intentar instalar el Acrobat. Esto se vuelve cada vez más raro... Me dice el ordenador que el disco C tiene poco espacio. Vale, borro un par de cosas grandes que tenía en el escritorio y digo "Voy a comprobar cuánto espacio me queda ahora". Abro Mi PC.

Y me vuelve a salir el instalador del Acrobat.

Un par de experimentos más y se me confirman mis temores: cada vez que intento acceder a una carpeta, un disco duro, cualquier ventana del explorador de Windows, aparece el instalador del Acrobat. Y yo siempre lo cancelo, siempre, sin parar.

Salvo una vez. Que me fui al baño y cuando volví ya decía "Acrobat instalado, ¿reiniciar ahora?"

En fin. Que mi ordenador se ha vuelto loco, me odia o algo por el estilo, así que se ha pasado una bonita tarde de antivirus y adaware a ver si le pillaba algo. He borrado y desinfectado un par de archivos, pero esto sigue igual. He encontrado la forma de acceder de manera sibilina (bonita palabra, ¿eh?) al Internet Explorer y desde allí me he bajado el Firefox y el Messenger. Ahora mismo parece que va relativamente bien.

Aunque la pantalla de inicio sigue siendo la del 2000.

Yo volvía esta mañana a Algeciras dispuesto a actualizar este bienodiado blog de mis entrañas (serán mis extrañas...), preguntándome de qué me podía quejar, cuál podría ser el tema de mi diatriba de esta ocasión... y mira tú por donde, Bertín voluntarioso como él solo me ha aportado un tema de estos que duran y cunden y se pueden aprovechar incluso para radiotertulias (nuestra opinión... y la tulia).

¿No queríais odio? Pues tomad dos tazas. Os mantendré al tanto... si éste se deja.

miércoles, 5 de abril de 2006

Y cuatro (lo sé, ya lo he dicho, pero qué se le va a hacer)

Absurdancias Incoherentes La Perilla Feliz presentan...

... Anoche. Víspera del examen de conducir. Como en todas las ocasiones anteriores, me garantizo una buena noche de sueño reparador: mi infusioncita y mis dos pastillas de herbolario para relajarme y dormir como un bebé. Me lo tomo todo hacia las diez y media u once, para que me haga efecto con tiempo de sobra, y pasando las doce me acuesto, sabiéndome lo bastante sedado como para caer como un tronco en el colchón.

Cinco de la madrugada. Todavía sigo despierto. Un calor agobiante, me estoy meando desde hace un rato (pero no me atrevo a abrir los ojos y levantarme de la cama por si acaso resulta que sí que puedo espabilarme aún más), y juraría que el teléfono fijo sonó durante dos o tres segundos (y tengo una terminal en mi cuarto, así que imaginaos). El despertador está puesto a las ocho y media, para tener tiempo de sobra de espabilarme antes de coger el coche. Sabiendo que si eso sigue así como mucho dormiré tres horas, y eso con suerte, revoleo el edredón, me quito el pijama, voy al baño a mear y pongo el despertador a las nueve y media, para poder dormir una hora más.

Ocho y media de la mañana. Me despierto sin despertador, y maldigo mi suerte que me impide dormir más de esas fatídicas tres horas, en las que encima he tenido uno de esos sueños intranquilos (no pesadillas, pero tampoco se descansa con uno de esos). Remoloneo un rato en la cama, tratando de caer dormido para descansar aunque sean tres cuartitos más. Pero no lo consigo, así que a las nueve me levanto.

Decido dedicar el tiempo que tengo a asegurarme de prepararlo todo bien, para estar haciendo algo y ver si me termino de despertar. Por una vez, decido, no me voy a tomar la pastilla para relajarme antes del examen... a menos que me la tome con café, que a mí que no me gusta el café (y por lo tanto no lo sé preparar). Bajo a la cocina, desayuno y de pronto digo "Voy a coger un puñado de caramelos reglamentarios, para tener alguno en la boca durante el examen".

Horror máximo. El bote de los caramelos está vacío. Rebusco por la cocina, pero no encuentro la bolsa llena de caramelos que mi madre me dice luego que estaba en el armarito de al lado.

De inmediato subo a mi cuarto, me visto, cojo el cochino, llamo al taxi y salgo a esperarlo. Son apenas las nueve y media, me queda una hora y cuarto antes del examen, pero tengo que comprar caramelos como sea. Así que me voy al Eroski, que está al lado mismo del centro de exámenes, para comprar.

El Eroski no abre hasta las diez, ni tampoco ninguna de las tiendas de fuera. Me espero, voy al baño, salgo y veo que ya está el segurata quitando la cuerda de tender la ropa que tienen para impedir que la gente entre antes de tiempo. Entro, rebusco, pero no los encuentro de los reglamentarios. Doy un par de vueltas más. Nada. Presa de la desesperación, agarro la primera bolsa de caramelos amarillos que encuentro (por si cuelan) y paso por caja para pagarlos. Aún queda media hora para la hora a la que me han dicho que esté allí, y tres cuartos para la hora a la que le han dicho al examinador que vaya. Vuelvo a ir al baño (no me pillarán meándome en el examen, ohhhh no).

A punto de salir, me encuentro que ya está abierto el Belros. Entro y, por supuesto, allí me encuentro los caramelos reglamentarios. O casi, estos eran de miel y limón y los míos son de limón-mentol (o algo así, vaya, son amarillos). Con todo y con eso me los compro y voy andando hasta el centro de exámenes.

El examinador llega tarde y borde, que las dos terminan por rde. Entramos en el coche la chica que va primera y yo. Ella se examina, bastante bien, y me toca a mí.

Ahora recopilemos: había dormido tres horas y me había presentado al examen en plena crisis histérica por la falta de caramelos. No me permiten llevar gafas de sol que no dejen ver los ojos, por lo que cuando el sol me pega de frente la reacción lógica es entrecerrar los párpados. Juntad todos esos elementos. ¿Cómo me ha salido el examen?

Os ahorraré la crónica completa. Os baste saber que he acumulado faltas suficientes para suspender dos veces y media (justas). Ante lo cual uno se pregunta... si el primer deficiente fue lo bastante grave como para que el examinador le preguntase al profesor por qué no había intervenido, y con dos deficientes ya estaba suspenso... ¿por qué cojones el examinador me hizo seguir?



Ahí queda eso. A la cuarta va la vencida. Y a la tercera. Y a la segunda. Y a la primera. A ver si hay suerte y a la quinta el que vence soy yo.

Eso sí, ¿es o no es pa odiar al mundo? O sea, sedado hasta las trancas, ¿os parece siquiera lógico que tenga insomnio?

martes, 4 de abril de 2006

Y cuatro

Y allá que voy mañana, nuevamente a sentarme al volante de ese toyota corolla gris de la autoescuela Colón (no diréis que no aviso), a eso de las once u once y diez de la mañana, para mi nueva convocatoria de examen. Yo, mi caramelo reglamentario, mi cochino, mi nuez envuelta en papel albal (idea de mi madre, no preguntéis), y por supuesto todo mi odio puesto al servicio del exterminio de peatones suicidas. Que ya está bien de tanto asesinar a esos pobres suizos, señores peatones.

El mundo no está preparado para que yo me saque el carnet. Supongo que por eso siempre suspendo, y supongo que por eso, esta vez, aprobaré: POR JODER.

Pero sólo por si acaso suspendiera...
OS ODIO A TODOS!!! Y una vez hecho este inciso, podemos volver a la normalidad. Y la normalidad, por supuesto, es que mañana me examino para irme por la tarde a Málaga para entregar una práctica el jueves por la mañana y volverme a venir a Algeciras durante toda una semana. No sé vosotros que opináis, pero yo para mí que el mundo no funciona...

Avisados quedáis, peatones. Mañana a partir de las once, pisad el asfalto no pintado a rayas blancas bajo vuestra propia responsabilidad. Jack vuelve a examinarse. Y esta vez lleva una nuez.


(y sin haberlo deseado me ha salido una rima)

(¡QUÉ PASA! He dicho que no lo deseaba, ¿no? Pues no voy a ser tan gilipollas de que me salga otra, ¿o qué esperábais)

lunes, 27 de marzo de 2006

Chim póm

¡Bueno, se acabó el veintiseis de marzo! Volvemos al trabajo, gente. ¡ODIO AL MUNDO! Desde el cariño, pero lo odio.

Pero antes de continuar... una terrible duda existencial que me surgió el otro día. Vamos a ver, os cuento: hace unos cuatro días, creo recordar que fue, fui asaltado en plena calle por un testigo de Jehová. Para los que nunca hayáis pasado por esta situación, os lo describo: son los únicos con los que no funciona la respuesta "Es que soy estudiante" para que te dejen en paz. Eso sí, siempre tienen la delicadeza de preguntar primero "¿Le pillo con prisa?", dándote la oportunidad de escapar; pero claro, ya que ellos han tenido esa delicadeza, no vas a ser tú ahora el borde que le diga "pues sí, mire usted..."

Y a partir de ahí, el testigo de Jehová te empieza a hablar del paraíso que Dios va a construir en la Tierra. Y te dice que él y los suyos se dedican a hacer lo mismo que hicieron Cristo y sus apóstoles. Que tú ahí dices "Vale, predicar la palabra, de acuerdo; porque como se refiera a organizar cenitas en plan Agatha Christie para ver si Judas confiesa, entonces me estás diciendo que lo único que hacéis es reuniros por las tardes para jugar al Cluedo, y en ese caso ¿DÓNDE HAY QUE FIRMAR?". Todo la mar de bien argumentado, sabes perfectamente que no tienes por qué creértelo y que en cuanto te vuelva a dar una oportunidad de escapar la vas a aprovechar.

Pero yo decidí contestarle.

Así las cosas, cuando el tío me dijo que no hay nadie perfecto salvo Adán, Eva y Cristo, y después de haberme dicho ya alguna que otra vez que la Biblia tiene todas las respuestas, yo pensé "pues qué coño, acudamos a ese libro maravilloso que lo sabe todo". De Adán y Eva pensé que mejor no le hablaba, que esa era demasiado fácil. Así que fui directamente a por Cristo.

Básicamente lo que le dije fue algo tal que así: "Si me permite una reflexión, caballero, y es sólo una reflexión... Yo no creo que Cristo fuese perfecto. Piense que, hacia el final de la historia, y la Biblia lo recoge, Cristo culpaba a Dios por todo su sufrimiento y estuvo a punto de perder la fé. Cristo era el hijo de Dios, vale, pero era humano, normal, vulnerable. Así que yo sostengo que quizás lo que lo hacía especial era, precisamente, su imperfección: siendo como era un ser capaz de cometer errores, trató de hacer toda su vida lo que le parecía que era lo correcto".

¡Me acabó dando la razón, el tío! Así que cambió su argumentación a "ninguno de nosotros somos perfectos, pero tenemos que hacer todo lo que podamos". Perfecto, otro dato BIBLIOgráfico que tirarle a la cara. Inmediatamente le contesto: "Hombre, eso está claro; si no fíjese en Noé, que era un borracho y mire lo que fue capaz de hacer".

En mi defensa diré que, cuando me dijo "¿qué mejor ejemplo que Cristo, que hizo cosas que nadie más ha podido hacer, como controlar a los vientos o caminar sobre las aguas?", lo dejé marchar sin contestarle "pero gilipollas, si eso es completamente imposible para nadie que no sea directamente el hijo de Dios, ¿no le parece que, si Cristo es un ejemplo a seguir, será por TODO LO HUMANAMENTE POSIBLE QUE SÍ HIZO?", porque pensé que bastante tiene que ser el constante rechazo de la gente que se lo encuentra por la calle como para encima desmoronarle todo su sistema de creencias. También evité la tentación de presentarme como miembro de la Orden Hospitalaria de los Hermanos de Abel, porque no tenía ganas de inventarme una explicación de dicha orden.

A la vista de todos esos acontecimientos, lo someto a votación: ¿creéis que iré al infierno mucho o poco?

EL ODIO HA VUELTO. Que me voy un día y esto se descontrola.

domingo, 26 de marzo de 2006

Cuando las palabras cesan

Diez veintiséis de Marzo.

Todo el mundo tiene alguna fecha señalada en su vida. El cumpleaños, para empezar. El santo de uno. San Calentín, por qué no. O un aniversario: la primera cita, la primera vez, la primera comida (juntos y en familia, degeneraos). Incluso la fecha en que alguien aprueba finalmente un examen que le lleva persiguiendo años y años y años.

Hoy hace diez años, damas y caballeros, del día en que comprendí que mi vida corre más que yo y que no está dispuesta a esperarme. Como la vida de otra persona muy especial corrió mucho más que ella y la dejó atrás.

Me vais a permitir que me ponga serio. A fin de cuentas este es mi blog, yo decidí el tono humorístico-protestón, y aunque sea por una vez puedo alterarlo. Hace hoy diez años yo todavía creía que las cosas se solucionaban solas, que no tenía por qué implicarme en problemas que no eran míos, que aunque fuese en el último momento la salvación siempre llegaba. Hace hoy diez años, exactamente, perdí a la que ha sido sin yo saberlo una de las personas más importantes de mi vida. Y con ella, perdí esa concepción del mundo.

Diez años.

Y durante todo ese tiempo he tenido que madurar a hostias. No puedo decir que lo haya conseguido, pero creo haber llegado bastante más lejos. Habría preferido no tener que hacerlo, por supuesto. Pero si así ha de ser, al menos he intentado hacerlo bien. He dejado atrás un egoísmo que nadie de los que me conozcan desde hace poco ha llegado a ver (habréis visto el egoísmo nuevo, pero no el antiguo). Ahora me digno a escuchar, a observar, a ser consciente del mundo que me rodea. Ahora intento ayudar a que las cosas salgan bien, en lugar de esperar pacientemente a que se hundan.

Ahora, en pocas palabras, comprendo el mundo de otra forma. Y aún no lo comprendo del todo, pero voy progresando.

Y yo os pregunto: ¿cuántos de vosotros que me conocéis, cuántos de vosotros que me leéis por aburrimiento sin saber quién soy, diríais que podría haber conseguido llegar hasta aquí si no hubiese tenido de quién aprender?

Todos tenemos a gente a nuestro alrededor. Y de todo el mundo hay algo que se pueda aprender. Yo aprendí a no rendirme, a seguir luchando y buscando posibles salidas ante problemas sin solución aparente. Pero aprendí mucho más. Aprendí a valorar lo que tengo, aprendí la importancia de los seres queridos, aprendí a no dejar las cosas sin hacer, aprendí a amar y a entender la música, aprendí a reírme de la vida y de la muerte (y especialmente de mí mismo).

Aprendí todo eso, y más, de una persona que no ha vivido para verme aprender. Aprendí todo eso, y más, de una persona de la que ya no me queda nada nuevo por aprender. Sólo me queda el recuerdo, en el que de vez en cuando escarbo para intentar encontrar algo enterrado largo tiempo atrás que no haya sabido entender en su momento. Lo maravilloso de descubrir una joya en tus recuerdos, que no consigue hacerme olvidar el dolor de descubrir que ya no hay un futuro que aguardar. Salvo, por supuesto, el último futuro.

Estoy dispuesto a esperar. Una vida, sea lo que sea, dure lo que dure, sin impacientarme. Tarde o temprano nos reencontraremos, y entonces toda la espera habrá valido la pena. Porque cuando nos encontremos ya no seré el niño mimado y egocéntrico que sin embargo se empeñaba en hacerte reír cuando podía, sino una persona nueva con el mismo corazón de antaño. Estoy dispuesto a esperar. Tengo lo suficiente en esta vida como para no desesperar hasta la siguiente.

Pero te echo de menos. Como hasta ahora, como a partir de ahora. Te echo de menos. Siempre. El amor no se olvida jamás.



Hasta que la eternidad nos parezca corta.
Hasta la próxima, hermanita.


Montserrat Martínez Fernández.
26-01-1979 / 26-03-1996.
Cuando las palabras cesan, comienza la música.

viernes, 24 de marzo de 2006

¡Taxi!

Siempre se ha dicho que el chiste más corto del mundo es el único chiste que se ha escrito jamás con sólo dos palabras, y viene a ser algo tal que así:

-¡Taxi!
-¡Señora!

(sí, lo sé, por escrito pierde mucho). Cualquiera que me conozca sabe que realmente el mejor chiste de taxistas, si bien basado en hechos reales, es "¡Pero bueno, es que cruzas sin mirar! ¿Y si te llegas a matar? ¿Eh? ¿Qué hago yo con el cristal?". Para los que no me conozcan lo suficiente, bueno... digamos que en su día me atropelló un taxi y me tuve que ir al hospital en autobús.

Pues bien, me temo que el universo táxico se empeña en (sí, ¿qué pasa? ¡he dicho "táxico"! ¿algún problema? ¿eh? ¡porque todavía te puedes llevar una hostia, vamos a ver!) pues eso, que se empeña en seguir volviéndose absurdo por momentos a mi alrededor. Que no es que me queje... todavía.

A ver. El lunes, por ejemplo, tuve que hacer un enorme ejercicio de autocontrol. Por lo que ya os he explicado supongo que comprenderéis que los taxistas se han convertido en mis enemigos declarados (previos a los peatones suicidas, pero no sabría yo decir quién gana) (bueno, ganan los taxistas porque atropellan a los peatones, qué duda más tonta). Así que imaginad la situación: práctica del coche, yo por una calle en la que hay una parada de taxis. Una larga hilera de taxis aparcados, y todos los taxistas charlando animada y distendidamente en medio de la calle. Para más inri en mi carril.

Bien, no sé cómo os lo habréis imaginado vosotros, pero yo tenía en mi cabeza una voz que me decía "Somos booolooooos... haz un striiiiikeeeeeee..." Por otra parte tenía que coger un autobús a Málaga esa misma tarde en cuanto terminase la práctica, y no me convenía retrasarme. ¿Entendéis ahora el terrible dilema?

Pues cuando yo ya creía que esta semana tenía cubierto mi cupo de anécdotas taxeras (no confundir con táxicas), anoche mismo y sin ir más lejos...

... cogí un taxi. En Málaga.

Bien, un breve resumen: a setenta por hora en poblado, acelerando en las rotondas, saltándose semáforos, metiéndose en dirección contraria, con los Suaves a toda leche, organizando por radio botellones con un tal Guillermín, cuando me bajé se fue marcha atrás...

... lo voy a preguntar ya en serio: ¿PERO ES QUE NO HAY NI UN PUTO TAXISTA NORMAL EN TODA MÁLAGA, O ES QUE TODOS LOS RAROS ME TOCAN A MÍ?

viernes, 17 de marzo de 2006

I miss you so much, cohone

En esta noche tan fría (yo te presto mi estufa, no tiene pilas ni cables pero igualmente se enchufa lo siento tenía que decirlo), quisiera dedicar unas palabras a alguien muy querido a quien llevo demasiado tiempo sin ver.

Nuestros comienzos no fueron demasiado buenos. Creo que al principio yo mismo no te terminaba de entender. Pensaba que estabas de broma. Cuando comprendí que me estabas hablando en serio, te convertí en un objetivo de este blog.

Pero nunca pensé que te perdería de esta forma. ¿Cuánto hace que no sabemos nada el uno del otro? Quizás tú aún te paseas por este blog, para mirar las gilipolleces que escribo y sonreír... o quizás yo solo estoy soñando, añorando tiempos pasados que sólo fueron mejores cuando pasaron. Supongo que siempre es así, ¿verdad?

De todas formas esto no tendría que acabar así. No es justo, no es necesario. Sabes que si alguna vez vuelves, yo te recibiré con los brazos abiertos. Y sí, te insultaré, pero ¿a quién no insulto en este blog? Eso será en mí una muestra de reconocimiento, como siempre lo ha sido. Quizás nunca te lo dije lo suficiente, y quizás por eso ahora te he perdido.

Así que aquí va, mi canción desesperada, mi llamada de atención, mi lamento por tu ausencia. Si estás ahí, anuncio publicitario estúpido en inglés, por favor vuelve. Teodiomucho ha perdido un montón desde que tú no estás.

viernes, 10 de marzo de 2006

Afán de superación

He de confesar que llevaba cerca de un mes con un post en mente, a la espera de que tuviera lugar un acontecimiento que lo desencadenase. Pero el acontecimiento ha salido justo al revés de lo que yo esperaba. Lo negativo se ha tornado en positivo, la putada en alegría, y como tal, para este blog, en putada. Porque me han jodido el post.

Podría centrarme en eso únicamente, pero tengo afán de superación (ahí mismo en el título, ¿lo veis? lo tengo), así que me presento ante vosotros con un desafío personal: contar una buena noticia desde el punto de vista del odio que alimenta este blog.

Vamos a ver cómo coño lo hago... Seis años haciendo la misma puta asigntura, suspendiéndola una y otra vez... Una asignatura que me podía haber impedido terminar la carrera, dado que no puedo pedir un traslado de expediente si no tengo terminado el primer ciclo y esa era la única asignatura que me quedaba... Los madrugones y los viajes a Málaga que me he pegado este cuatrimestre... Si eso es lo jodido, que tengo elementos de sobra, pero el final no ayuda nada. Un notable en Lenguaje Publicitario no se puede contar como algo negativo.








(o tal vez sí...) DESDE LUEGO QUÉ PUTADA. Ahora que estaba a punto de terminar la carrera del todo y para siempre, VA LA DE LENGUAJE PUBLICITARIO Y ME APRUEBA. ¡Y CON NOTA, QUE ES LO PEOR! Así que ahora, en lugar de estar de vacaciones hasta que consiguiese encontrar un trabajo, resulta que me quedan tres asignaturas más. ¡Y LE PARECERÁ BONITO!

Ea, ahí lo tenéis. Yo estoy muy contento con mi notable y con mi 8,5 de mi trabajo práctico de ochenta folios que hice yo solo (por cierto, tengo que escribirle a la dama que me envió la cuña radiofónica para decirle que ha servido de algo), pero este es un blog para el odio y no voy a ponerme moñas. Si se puede contar como una crítica, un insulto o una queja, VIVE EL CIELO QUE LO VOY A HACER.

Hala. Aprended de un profesional.

jueves, 2 de marzo de 2006

Vencido por una brocha

Yo he visto cosas que vosotros nunca creeríais.

(Para empezar me he visto desnudo. Pero no es de eso de lo que estamos hablando).

He visto hordas de peatones suicidas cruzar por donde les ha venido en gana, obligando a un inofensivo estudiante de conducción a detenerse a la entrada de una rotonda o en medio de una cuesta arriba. He visto autobuses persiguiendo al mismo indefenso conductor, impidiéndole incorporarse a la circulación, cubriendo a la segunda horda de peatones suicidas para que el conductor no los vea hasta que ya es tarde y tenga que detener el coche en una cuesta tan alta que era casi una pared. Y con todo eso, he visto al conductor sobrevivir a todas esas tragedias con una sonrisa en los labios y un caramelo de limón en la boca.

Lo que curiosamente no he visto ha sido la línea contínua de aquella curva. ¡TERCER SUSPENSO PARA EL NENE! ¿Creéis que si cambio el título del blog a "Todos somos felices" tendré más suerte, o eso es indiferente?

miércoles, 1 de marzo de 2006

Odio al volante, toma tres

Y ahí estaré yo otra vez, aferrado al volante, saliendo en segundo lugar en el examen del coche de mañana a las once menos diez. Que qué hora más rara, ¿no? Porque a ver, ¿qué hora son las once menos diez? ¿Existen las once menos diez? ¿Alguna vez habéis quedado con un amigo o con quien sea a las once menos diez? ¡Es que no existen! ¡Es una hora que sólo está reservada para los exámenes de conducir, porque ya es la segunda vez que me presento a esa hora!

¿A que nunca os lo habíais planteado de esta forma? Quizás eso explica por qué a esa hora hay tan pocos peatones suicidas por la calle: no saben que esa es la hora a la que tienen que salir. Y si no, preguntadle a cualquiera. O cualquiese.

Sea como sea, la tradición familiar indicaba que no se podía aprobar el práctico a la primera, y la tradición familiar por parte de madre implica que a la tercera va la vencida. Esta es la tercera. Alea jacta est morituri te salutant coitus interruptus rosa rosae. Ahora también en supositorios.