miércoles, 12 de septiembre de 2007

Ya que todo el mundo saca el tema...

... Madeleine. La niña británica desaparecida en Portugal hace cuatro meses. Un caso en el punto de mira de los medios de comunicación durante todo el verano. Sus padres han recurrido durante meses a grandes personalidades públicas para pedir el apoyo de la gente y la colaboración para la búsqueda de su hija. Ahora, de pronto, se les considera sospechosos y han acudido no a un abogado corriente, sino al que se encargó de dejar en libertad a Augusto Pinochet.

Siempre he dicho que es un error teorizar sin pruebas, Watson. Y el hecho de que hayan recurrido a este abogado podría ser una pista de que realmente tienen mucho que ocultar... o simplemente que confían en un abogado capaz de obrar semejante milagro. No me voy a fiar de una pista tan ambigua para condenar a estos dos señores que han perdido a su hija y hacerles responsables de la desaparición de la pequeña Maddie.

Ahora bien: si es un error teorizar sin pruebas, también lo es tener pruebas e ignorarlas.

Para este post me voy a basar únicamente en los hechos ya contrastados. Por favor, no presupongáis una conclusión, no intento adaptar los hechos a mis conclusiones previas sino todo lo contrario. Vamos allá:

1- El señor y la señora McCann tenían por costumbre dejar solos en casa a sus tres hijos, tanto a la pequeña Maddie como a sus hermanos de dos años.
2- El señor y la señora McCann tenían por costumbre SEDAR a sus tres hijos cuando iban a salir de casa.
3- La noche de la desaparición de la niña, el señor y la señora McCann habían salido con cuatro amigos suyos. Se ha demostrado que, aquella noche, entre las seis personas consumieron catorce botellas de vino.

Alguien podría decir "Se lo estaban buscando, ha pasado lo que tenía que pasar". No llegaré yo a ese extremo. Si tenían por costumbre hacer estas cosas, la historia sólo les ha salido terriblemente mal una vez, y en todo caso si se trata de un secuestro el responsable es siempre el secuestrador. No, yo no voy a hacer responsables a los padres de Madeleine por la desaparición de su hija.

Total. Se suponía que eran responsables del cuidado de sus hijos, y a día de hoy está BASTANTE CLARO que no lo han sido. Por todo lo demás, y mientras no haya pruebas, me da igual lo que los medios digan de ellos. Si se prueba algo más, ya hablaremos. Hasta entonces, me limitaré a decir "Por el amor de Dios, que alguien adopte a esos otros dos niños antes de que sea demasiado tarde".


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Vale, sí, me he puesto muy serio. Pero hay cosas que me hierven la sangre. Los noruegos son una de esas cosas, pero por motivos muy diferentes. ¿Punto para el que sepa por qué he dicho esta gilipollez?

miércoles, 29 de agosto de 2007

Hablemos en serio

Hay temas sobre los que no se debe bromear. Hasta un gilipollas integral como yo sabe en qué momento se debe imponer el respeto. Así que me vais a permitir hablar un momento en serio.

Los que me conocéis sabéis bien que no me gusta el fútbol. Pero la reciente defunción del jugador del Sevilla, Antonio Puerta, ha conmocionado a prácticamente toda España. Hablamos de un suceso trágico, la muerte de un hombre joven que llega por sorpresa. Es muy probable que todos vosotros hayáis visto en televisión las estremecedoras imágenes de la miríada de forofos que, congregados a la puerta del hospital, coreaban el nombre del jugador con emoción y con toda la potencia de sus pulmones al enterarse de la noticia de su muerte.

Si alguno de esos forofos está leyendo estas palabras, me gustaría desde aquí manifestar mis respetos para con el sufrimiento ajeno:


NO GRITÉIS, COÑO, QUE ESO ES UN HOSPITAL.

Ya está. Que a ver, que yo entiendo el dolor por la muerte de un ser querido... o admirado, vale, venga, por qué no; pero joder, que una cosa no quita la otra. Yo presento mis respetos por la muerte de alguien... a quien muestre respeto por los vivos.

Ea, dicho. Y a ver si somos algo más cuidadosos, señores... que en todos los medios se habla más de la muerte de Puerta que de la de Umbral (por respeto, no voy a decir el juego de palabras... ¿pero a que es bueno?), y ya sabemos todos cómo se pone Paco Umbral cuando no se habla de él. O qué queremos, ¿que se levante? ¿Eh?

domingo, 22 de julio de 2007

Soberbia jugada, Su Señoría

He vuelto. Ya sé que a estas alturas algunos de vosotros esperábais que hubiese abandonado para siempre este blog (algunos de vosotros... como si tuviera más de un lector!), pero me temo que he vuelto. Y vuelvo para proseguir mi interminable lucha contra la injusticia, la felonía y el gazpacho (¿qué pasa? ¡No me gusta! ¿Algún problema?).

Supongo que a estas alturas esto no será ninguna novedad. Pero sólo por si acaso, os presento (si no la borran) la portada del ejemplar número 1.573 de la revista El Jueves:



Cualquier seguidor de la revista podría deciros que esto no es, ni de lejos, lo más bestia que han sacado en la portada ni lo más bestia que han sacado de la Familia Real (aunque el dibujante asegura que lo hemos entendido mal, y que la imagen representa a Tom Cruise y Katie Holmes) (Ole ahí sus huevos). Pues bien, supongo que ya os habréis enterado, pero el juez Del Olmo ha ordenado EL SECUESTRO DE ESTE NÚMERO DE LA REVISTA por Delitos contra la Corona. No contentos con eso, la Fiscalía ha hecho todo cuanto ha podido para que, además, se cierre la web por seguir manteniendo la imagen de portada publicada.

Bien, ya se ha dicho prácticamente todo sobre este tema, así que permitidme al menos que aporte mi punto de vista experto como profesional de la publicidad en paro:

En teoría, la maniobra de retirar una publicación de los kioskos debería ir destinada a evitar que dicha publicación sea vista. Pues bien. Me consta que, gracias a esta actuación de la justicia, personas que normalmente no comprarían la revista se han abalanzado a sus kioskos y librerías tan pronto como se han enterado, con la intención de comprar un ejemplar antes de que la policía llegue a confiscarlos. Todas las ediciones online de distintos periódicos y medios de comunicación diversos que he consultado con respecto a este tema publican la portada de la revista (que, de otro modo, jamás habrían llegado a publicar). Ha llegado a salir en televisión. La blogosfera se está haciendo eco de todo esto. Y, por supuesto, a no ser que la revista quede clausurada permanentemente, el juez Del Olmo les acaba de regalar el tema para la semana que viene.

Les han dado una publicidad enorme e inesperada. Por un chiste. Para que luego nos quejemos de las caricaturas de Mahoma. Decidme ahora que esto no se merecía que volviera a publicar en este blog. ¿Es pa pegarles o no es pa pegarles?

domingo, 13 de mayo de 2007

Disyuntiva

Heme aquí con un terrible dilema.

Así es, damas y caballeros. Vengo ante vosotros, en este el gran blog del odio, con dos posts algo contradictorios para publicar. Uno que viene a ser odio en estado puro, y el otro que es el triunfo sobre el odio.

Difícil elegir. Y es que veréis, uno de ellos me afecta muy directamente en el terreno profesional.

Pero qué cojones, el otro lleva un año esperando poder ser escrito, así que creo que el del político tarifeño podrá esperar. Damas y caballeros...

... Gilraen. Saluda, Gilraen.



Gilraen es un elfo silvano del juego de estrategia por turnos "Heroes of Might and Magic V", que durante el último año ha estado combatiendo infatigablemente a las hordas demoníacas del señor de la guerra de los infiernos Agrael. Saluda, Agrael.



Este demonio, huyendo de aquellos señores del Infierno a los que ha traicionado, ha estado durante el último año intentando cruzar las tierras silvanas que Gilraen protege. Siempre con engaños y excusas: "No, es que tengo que ir a ver a no se quién... si yo no quiero haceros daño...", pero a la primera de cambio el despiadado Agrael aniquilaba a la guardia de una de las ciudades élficas y esclavizaba a su población. Y partiendo de esa ciudad conquistada como cabeza de playa, se dedicaba a extender su reinado del terror por aquellas tierras, arrasando nuevas ciudades, asesinando a los druidas por placer.

No obstante, Gilraen aún tenía un as en la manga. Mientras los druidas siguiesen con vida, sus ejércitos crecerán a mayor velocidad que los de Agrael. Así que, una vez tras otra, Agrael ha reunido a sus tropas y se ha lanzado contra el hogar de Gilraen; y una vez tras otra, los dragones esmeralda de Gilraen le han parado los pies. Agrael ha muerto en cientos de ocasiones, pero siempre ha regresado de su tumba para continuar su campaña del terror contra Gilraen.

Hasta anoche.

Anoche, Agrael cambió de estrategia. Anoche, Agrael corrió como el diablo que es para asesinar al círculo de druidas antes de que Gilraen tuviese tiempo de reforzar sus ejércitos. Anoche, Agrael llegó con un pequeño destacamento al hogar de Gilraen... y le derrotó, le expulsó de sus tierras y se hizo con el control de la ciudad. El elfo se retiró, humillado, rumiando palabras de venganza contra la demoníaca criatura que había esclavizado a su pueblo.




Sólo para los que no se lo hayan calculado aún, yo era Agrael. Llevo desde el verano pasado intentando pasarme la puta misión de Gilraen, y anoche lo conseguí en unos quince minutos. El PUTO ELFO ha caído. Hay vida después de Gilraen. El juego sigue y yo he dejado atrás un mapa que ya me sabía de memoria. Porque ayer yo llegué con cuatro gatos... a una ciudad en la que Gilraen sólo tenía tres.


En nombre de las tropas de Agrael y en el mío propio, quisiera aprovechar este momento tan especial para decir JÓDETE, PUTO ELFO LOS GÜEVOS!!! Dicho lo cual, me voy a la cama a dormir como un bebé :P

domingo, 29 de abril de 2007

Meme 2: La Venganza

Bueno, me han enganchado en otra Meme. Desde luego no sé cómo lo hago, este blog no lo lee ni el Tato pero me enganchan en todas estas cosas (bueno, hasta la fecha en dos). Esta vez el tema es "Cinco extraños hábitos". Le debo esto a Virginia, así que, querida japutAMIGA... esta va por ti (no se ha notao, ¿no?)

CINCO EXTRAÑOS HÁBITOS DE JACK RYDER

1- Cuando me subo a un autobús, tiendo a gravitar hacia el tercer asiento de ventanilla izquierda contando por detrás. Curiosamente esto sólo me pasa con los autobuses urbanos.
2- Me da igual estar completamente solo en casa, o con gente hasta los topes aunque no me oigan: cuando me voy a dormir siempre digo "Hasta mañana, buenas noches a todos". Y ay de la noche que me dé por no decirlo.
3- Colecciono pelusas. Bueno, esto en realidad es un extraño hábito de las pelusas, más que mío. Yo barro toda la casa por igual, pero en mi cuarto siempre, SIEMPRE aparecen más. Da igual dónde esté el susodicho "Mi cuarto".
4- A veces, cuando se me mete una canción en la cabeza, en lugar de cantarla, tararearla o silbarla, acabo llevando el ritmo con los dientes. Esto acabará por ser perjudicial para los dientes, por supuesto.
5- Cuando me masturbo, tiendo a no... perdonad, el teléfono. (¡Dime! ¿Qué? ¿Que no se puede contar esta anécdota? ¡Pero si es mi blog! ¡No me jodas, hombre! ¿Cuánto? ¿Y por qué tendría yo que pagar todo eso? Ahh, en concepto de multa, vale...) ejém, me temo que no voy a poder contar esta por problemas técnicos. Pero bueno, será por hábitos extraños. Por ejemplo, y contraatacando a uno de Virginia... he llegado a poner banda sonora a lo que leo o incluso a lo que escribo, pero banda sonora ORIGINAL. Vamos, que puedo estar leyendo y me descubro a mí mismo cantando por lo bajo, y como me guste lo que canto me tengo que ir flechao a escribirlo.


Esto bastará. Algún día os contaré la otra, que hoy no me han dejado. En cuanto a quién nomino... hmmm... Virginia ya lo ha hecho, así que... Aton, te toca.

martes, 3 de abril de 2007

GRANDES MOMENTOS DE LA HISTORIA DEL CINE (Primera entrega)

Damas y caballeros, doy comienzo aquí a una nueva sección en este blog. Y digo "nueva sección" porque estoy seguro de que se me ocurrirán más cosas que poner y no quiero estar editando siempre el mismo post. Así pues, y para todos vosotros, una selección de algunos de los mejores Grandes Momentos de la Historia del Cine.

(Gwynneth Paltrow baja a trompicones la escalera móvil de caracol, se levanta del suelo después de haber caído de bruces, se golpea la cabeza con el micrófono y empieza a hablar).

Como "Grandes Momentos de la Historia del Cine", esta academia considera a aquellos momentos estelares, dramáticos, tensos o épicos, que sin embargo hayan podido acabar convertidos en objeto de burla por parte del público. Los nominados a esta primera edición son:


BATMAN: LA MÁSCARA DEL FANTASMA

Estamos en medio de un flashback. Vemos a un joven Bruce Wayne, desengañado en el amor, que se deja envolver por las sombras de la cueva descubierta bajo su mansión. Con aire lúgubre se ajusta el cinturón de utilidades por primera vez. Extiende una mano enguantada a su fiel mayordomo Alfred, quien con mirada resignada le entrega la capucha de orejas puntiagudas. Por un instante Bruce Wayne duda. Se queda contemplando cara a cara a su máscara, preguntándose si realmente es eso lo que quiere. Pero sabe que no hay elección. Así que, sin más dilación... se pone la máscara del revés. En el siguiente plano ya la lleva al derecho, pero para cualquiera que se haya dado cuenta ya es demasiado tarde.

EL LABERINTO DEL FAUNO

La pequeña Ofelia contempla al anciano fauno frente a su cama. La criatura le habla de la segunda prueba que deberá superar. Tendrá que dibujar una puerta con tiza, cruzarla, dejarse guiar por las hadas, no comer ni beber absolutamente nada (pues le va la vida en ello) y regresar antes de que caiga el último grano del reloj de arena. "Deberéis tener mucho cuidado", le previene el fauno con seriedad. "Lo que allí dormita, no es humano". La niña asiente, pensando "Po vale, me lo ha dicho una cabra de dos metros, habrá que creérselo".

STAR WARS EPISODIO II: EL ATAQUE DE LOS CLONES

El joven padawan Anakin Skywalker ha sido encomendado a la tarea de proteger a la senadora Padme Amidala, de quien lleva (no demasiado) secretamente enamorado desde su infancia (la de él, ella sigue igual). Para ello, corren a ocultarse a la casa de verano de la antigua reina del planeta Naboo. Pero contra todo pronóstico, al compartir todo ese tiempo juntos, los sentimientos del joven Anakin salen a relucir. "Hay algo muy fuerte dentro de mí", le explica Anakin. "Cuanto más tiempo estoy contigo, más crece". Padme se pregunta si esa es una de esas famosas metáforas en las que hablan los Jedi.

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: EL RETORNO DEL REY

Ha llegado la hora de la verdad. Los jinetes de Rohan han venido en auxilio de la ciudad blanca de Gondor. Los caballos cubren todo el horizonte. El rey Theoden cabalga frente a sus tropas, pronunciando su arenga y sus órdenes a sus Rohirrim. De pronto ordena a algunos de sus hombres "¡Seguid al pendón del rey!". Inmediatamente, todos piensan en Eowin.

300

El primer "Gran Momento de la Historia del Cine" en el que cabe poca duda de que el personaje realmente sabía lo que iba a pasar. El rey dios Xerxes (pronunciado "Jerjes") intenta negociar con Leónidas, rey de Esparta. El espartano le dice que, al final del día, sus hombres temerán más a los espartanos que a los latigazos de un supuesto dios. Le da la espalda un instante para contemplar el mar en la distancia. Xerxes, un altísimo varón de raza negra maquillado como una puerta y con más pendientes que una barra de cortina, se le acerca por las espaldas y le coloca unas manos de largas pero impecables uñas sobre los hombros. Con voz sugerente le susurra: "No es mi látigo lo que deben temer". Absolutamente toda la sala de cine estalla en carcajadas durante, aproximadamente, siete u ocho segundos. Pero atención, porque durante todo ese tiempo el rey Xerxes permanece en silencio, y sólo cuando la gente deja de reírse añade: "Sino mi poder divino". Nadie, absolutamente nadie, se enteró del siguiente minuto y medio de diálogo.


Estos son los cinco Grandes Momentos de la Historia del Cine de esta primera edición. Pero hay uno más que se merece una mención especial, aunque realmente le sobran todas las explicaciones. Esperamos vuestros votos, pues, para saber cuál será el segundo Gran Momento Estelar de la Historia del Cine en una lista en la que, hasta el momento, sólo tenemos un primer puesto. Que, como ya os imaginaréis, se corresponde con el siguiente momento:

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: EL RETORNO DEL REY

¿Gaaaaaaaandaaaaaaaaaaaaaaaaaalf?


Votad, malditos, VOTAD!

martes, 27 de marzo de 2007

Mas uno

Antes de comenzar con este post, quisiera agradecer a mi encantadora y adorable conexión a Internet el hacerme llegar un día tarde. Gracias, acabas de entrar en la lista.

Los que me conocéis ya sabéis cuál es el motivo por el que la fecha de ayer está marcada en mi calendario. Los que no me conocéis... permitid que este post sea para los demás. Esta vez la gymkana la hemos hecho con tiempo de sobra (y menos mal, durante todo el día no ha parado de llover), así que no hay nada que contar a ese respecto. Sólo diré que, aunque después de once años lo tengo ya más que superado, la sigo echando de menos. Y así debe ser, y así quiero que sea. Superar el dolor no significa olvidar a los que ya no están.

Cosas que me hubiera gustado compartir con ella:

1- La música. Sobre todo la música, siempre la música. Aquellos ensayos de coral, en los que no hacía más que cachondearme de ella. Su talento para el piano y la admiración que sentíamos el uno por el otro (pero que sólo llegamos a insinuar). Lo que he podido aprender y mejorar en los últimos años, todo gracias a lo que aprendí de ella, siempre gracias a ella.
2- Las buenas noticias. Ella también conoce a Natalia, y me habría encantado contárselo en persona.
3- Las malas noticias. Ella también conoce a mi ex, y si la hubiera tenido a mi lado en aquel momento otro gallo nos habría cantado. O no, pero vamos, me da igual.
4- Los nuevos amigos, los buenos amigos, y el reencuentro con los viejos amigos. Personas que me aprecian por quien soy, no por con quién me junto (es que hace once años yo era un capullo, y claro...). Personas que sin duda se alegrarían de conocerla.
5- El gato. Aquí lo tengo, la mar de bien cuidado, de sano, de lleno de vida, de... vamos, de gordo. Que conste que te lo estoy cuidando; vamos, hombre, iba a dejar yo que lo dieran...
6- Este blog. Seguro que sería mucho más divertido si escribiéramos los dos.
7- Todo lo demás que forma mi vida. Una vida bastante plena (no del todo, vale, pero bastante), una vida que puedo vivir sin ella... pero que hubiese preferido vivir con ella.

Podría iniciar una meme con esto, pero creo que en total contestarían dos personas (y ni el Largo ni Natalia suelen visitar este blog, de lo que todos deberíamos aprender :P). Así que, en lugar de iniciar una tradición con esta gilipollez, permitidme que perpetúe una que ya comencé la última vez que hablamos del tema:

Entre el cielo y el suelo hay algo
con tendencia a quedarse calvo
de tanto recordar.
Y ese algo, que soy yo mismo,
es un cuadro de bifrontismo
que sólo da una faz.

La cara vista es un anuncio de signal.
La cara oculta es la resulta
de mi idea genial de echarte.
Me cuesta tanto olvidarte.

Me cuesta tanto...

... Olvidarte me cuesta tanto,
olvidar quince mil encantos
es mucha sensatez.
Y no sé si seré sensato.
Lo que sé es que me cuesta un rato
hacer las cosas sin querer.

Y aunque fui yo quien decidió que ya no más,
y no me cansé de jurarte
que no habrá segunda parte,
me cuesta tanto olvidarte.

Me cuesta tanto...



... parece mentira
que después de tanto tiempo,
rotos nuestros lazos,
sigamos manteniendo la ilusión de nuestro aniversario.

La misma mesita
que nos ha visto amarrar
las manos por debajo,
cuida que el rincón de siempre permanezca reservado.

Y aunque la historia se acabó,
hay algo vivo en este amor,
que aunque empeñamos en soplar,
hay llamas que ni con el mar...


El veintiséis de marzo.

Cada cual tiene el aniversario que le toca. Me da igual que no rime. Ese es nuestro aniversario, y para una fecha que me aprendo no me la van a quitar.

Descansa, Montserrat. Y no te preocupes por mí, estoy bien. Sólo te echo de menos, y ¿desde cuándo es malo echar de menos a alguien a quien quieres?

A todos los demás, a dormir que no son horas. El post que os prometí está en camino, ya han empezado a llegar las colaboraciones; pero había olvidado que este post tenía preferencia. Es lo que pasa cuando cambias la gymkana de día y la haces antes ;)

jueves, 22 de marzo de 2007

Llamada a las armas (venga, y mañana la E)

Mis leales lectores. Mis queridos admiradores, mis devotos fans, mis ávidos espectadores. Mi masiva legión de seguidores. Sí, coñe, vosotros dos.

Tengo una idea para un post (que probablemente se acabará convirtiendo en una serie), pero voy a requerir vuestra colaboración. Concretamente, la de aquellos que conocéis mi correo electrónico, no quiero ver ninguna colaboración para esto en los comments. Porque, si lo ponéis en los comments, ya no será una sorpresa.

Mi siguiente post va a recopilar una serie de grandes momentos del cine. Y cuando hablo de "grandes momentos", me gustaría que se entendiera que me refiero a "momentos que en teoría deberían haber sido grandes, impactantes, dramáticos o majestuosos, y que sin embargo acabaron siendo como poco ridículos". Si queréis colaborar, pero aún necesitáis una idea básica de a qué me refiero, no tenéis más que preguntar de qué coño hablo (ahí sí podéis hacerlo por los comments, aunque si me pilláis por el mesenger o me mandáis un mail incluso se mantendrá en secreto quiénes vais a colaborar... hasta el momento en que la lista se haga púbica (perdón, púbica)), y yo os comentaré alguno de los ejemplos que ya tengo recopilados. Con la idea clara en mente, me gustaría que me mandárais los que se os ocurran... y en el próximo post, pondremos un listado. Es más, si consigo descubrir cómo cojones se inserta una encuesta en un post de estos, incluso podemos someterlos a votación (ya sabéis, poner unos diez o doce momentos estelares del cine y que votemos nosotros tres :P).

La cacería de grandes momentos del cine comienza... YA. Espero colaboraciones, o tendremos un post con tres momentos estelares del cine (a menos que de aquí al post me acuerde de alguno más).

martes, 20 de marzo de 2007

Meme

Según la Wikipedia, un Meme es "la unidad mínima de transmisión de la herencia cultural". Según Ovidio, que es el que me ha enganchado en una, es un "ni idea, intuyo que mensaje en cadena". Según yo, parece que es una especie de cosa en plan encuesta chorras para que nos vayamos pasando entre los colegas en plan enfermedad venérea (para lo que haría falta ser algo más que colegas), pero que al menos sirve para echar el rato.

Los que me conocéis ya de hace tiempo sabréis que ODIO los mensajes en cadena (salvo, como en este caso, los que implican que el siguiente que lo reciba tendrá que escribir algo). Con todo, por esta vez, dado que el tema está curioso y que Ovidio se ha tomado la molestia de soportar toooodo el tema del post anterior desde antes incluso de que lo escribiérase, voy a hacer una excepción. Aunque sea por esta vez. La siguiente memez (eh, es mi blog y la llamo como quiero) tiene como tema "Mis cinco superhéroes favoritos".

Vamos allá...

BATMAN



Ocupa la primera posición por derecho propio. Es uno de los pocos héroes del comic que no tienen superpoderes, él mismo se lo ha currado. Para empezar, me encantan las historias detectivescas; y Batman es "El Detective" por excelencia, considerando que Sherlock Holmes ya está muerto (porque por lo demás aún le queda lo suyo que aprender al orejones). Aparte de eso, hablamos de un personaje mucho más humano de lo que le gusta reconocer; su vida marcada por la tragedia una y otra vez, su obsesión por cumplir un juramento a la tumba de sus padres, al final ha acabado por volverle loco. Pero incluso estando loco, incluso hablando consigo mismo, incluso llegando a veces a olvidar dónde están los límites, sigue siendo un detective y un justiciero terriblemente eficaz. Por supuesto también está su galería de villanos: salvo honrosas excepciones, seguimos hablando de personas sin poderes. El Joker está loco. El Pingüino, marcado por su aspecto, ha luchado por triunfar y controlar el mundo a su alrededor. Dos-Caras es un aliado encerrado en el cuerpo de un enemigo, esperando a que la moneda le deje salir. Máscara Negra, sin lugar a dudas la cosa más sádica que ha pisado Gotham. El Ventrílocuo, una personalidad pobre y timorata controlada por su propio muñeco. Batman es una sucesión de historias de locura con tintes detectivescos. Y, por supuesto, con Alfred ahí metiendo el dedo en la llaga siempre que puede para recordar a todos esos personajes que ahí fuera hay un lector.

MASACRE



Algunos herejes dirán que el Mercenario Bocazas no es un superhéroe. Pero estamos hablando del tío que salvó al mundo de perder su libre albedrío... por el siempre diplomático método de meterle una patada en los güevos al Capitán América. Una persona normal habría caído en la desesperación al pasar por todo lo que ha pasado Wade Wilson: una vida de asesino, la mujer que amaba asesinada (¿o no?), obligado a abandonar a un nuevo amor, enfermo de cáncer, víctima de experimentos en los que no le permitían morir... pero Wade, el bueno de Masacre, consiguió morirse al final. Y después de superarlo (factor curativo, recién ordeñado de Lobezno e injertado en él para convertirlo en supersoldado), uno recupera el sentido del humor casi al mismo tiempo que pierde la razón. Masacre está como una cabra y lo acepta con orgullo. Hablamos de uno de los pocos héroes capaces de cachondearse de absoluamente todo. Véanse, por ejemplo, su entrenamiento para salvar al mundo, sus conversaciones con Daredevil, el pequeño y accidental viaje en el tiempo que le hizo suplantar a Spiderman en uno de sus comics clásicos, o el ya legendario encuentro con la Garra Negra (que podéis ver en la página de comic que he puesto como imagen). Y sin embargo, en el fondo, muy en el fondo, Masacre quiere creer que aún hay una oportunidad para que un desecho de la humanidad como él pueda hacer las cosas bien. El chaval quiere ser un héroe, ¿y quién soy yo para criticarlo? A fin de cuentas, mi personaje de rol está accidentalmente basado en él...

EL CREEPER




... y digo accidentalmente porque, en teoría, estaba basado en ÉSTE. Jack Ryder (el de DC Comics) es, al menos hasta donde yo sé, el único superhéroe drogado del mundo. Tiene una especie de cacharrejo que le permite mutar de su aspecto normal... al que tenía cuando se coló en aquella fiesta de disfraces de aquel jefe mafioso para conseguir información, y le encontraron, drogaron, torturaron y finalmente mataron. Como efecto colateral, cuando Jack Ryder asume la apariencia del Creeper, los efectos de las drogas que le inyectaron vuelven a aflorar. Siempre. Con todo, a mí siempre me ha gustado más la versión de la serie de animación de Batman: un periodista (hasta ahí vamos bien) que es infectado por la toxina del Joker y arrojado a una cuba de residuos tóxicos. El efecto combinado de ambas putadas del Joker le trastorna la mente y decolora su piel y su pelo. Como resultado, el Creeper se convierte en otro gilipollas con una gran fuerza y agilidad, un asunto personal contra el Joker, un asunto personal CON Harley Quinn (o al menos eso le gustaría), y absolutamente ninguna inhibición. Y creo que me gusta más por tres cosas:

a) en esta versión es un parche químico lo que inhibe los efectos de las drogas, en lugar de un aparatito implantado en su piel;
2) hasta ahora el Creeper no me ha hecho gracia en ninguno de los comics en los que le he visto; y
tres) el animado tiene exactamente mi misma sonrisa desquiciada. ¡Decidme ahora que no es adorable!

SPIDER-MAN



Vale, lo siento, no he podido resistirme a poner esta imagen. Para qué engañarnos... salvo Batman, todos los héroes que estoy incluyendo en esta lista son renombrados tocapelotas. Y Spider-Man no iba a ser una excepción. Le picó una araña radiactiva, vale, sí, lo que quieran, pero eso no le hizo especial. Lo que realmente le hizo especial fue lo que aprendió de su tío Ben: a conducir. Y por eso, ahora se dedica a conducir a sus enemigos a un estado de descontrol inducido por el encabronamiento derivado de continuos monólogos insultantes (véanse, por ejemplo, la retahíla de chistes de "Tu madre es tan gorda" que le soltó a Kingpin, o el solemne "¡¡¡JUMANJI!!!" que le berreó a Rhino). Su estilo inconfundible implica ser espectacular (por si hay público o para poder vender buenas fotos) mientras le toca los cojones a sus adversarios (y con malos como el Rhino, Mysterio o Kraven el Cazador, ¿quién se resistiría a una buena tocada de cojones?). Con todo, es de los más buenazos de Marvel (sin superar al Capitán "¿Crees que la A que llevo en la cabeza es de Francia?" América, claro está). Pero no os engañéis: un gran poder conlleva la capacidad de sobrevivir cuando te gusta chinchar a los malos.

HIRO NAKAMURA



Este no es de comic (bueno, sí, pero menos), sino de televisión. La serie Héroes (¿qué hacéis que no la estáis viendo ahora mismo?) plantea las distintas reacciones de gente muy diferente ante el descubrimiento de sus habilidades extraordinarias. Tenemos a una chica prácticamente inmortal, a un tío que puede volar, al hermano de un tío cuyo superpoder es que su hermano puede volar, a un policía que lee las mentes... y a Hiro. Hiro Nakamura, oficinista japonés aficionado a los comics y a la ciencia ficción (y de hecho hijo de un personaje interpretado por George Takei, el Sulu de Star Trek), es la prueba científica de lo que puede pasar si le das superpoderes a un friki. Sin lugar a dudas es el que más se ilusiona al descubrir que puede plegar el espacio y el tiempo y teletransportarse (eso le viene de familia) a otro momento y lugar; pero con el tiempo, se descubre que es el único que realmente se siente destinado a utilizar sus poderes para hacer el bien. Quizás por ese código del honor al que se adscriben bajo juramento todos los oficinistas japoneses, quizás por el recuerdo de Hiroshima (por lo que fue bautizado como Hiro), quizás por su obsesión con los comics, Hiro es el único que realmente sabe la importancia de ser un héroe en un mundo como éste. Y a tal fin, está dispuesto a hacer siempre lo correcto y a no rendirse pese a cualquier adversidad que pueda encontrar en su camino. Lo dicho, un puto friki.

Ahí lo tenéis. Cinco héroes. Dos de ellos un tanto polémicos. Uno de ellos friki. Si los juntásemos a todos en la misma habitación, Batman superaría su fobia a las pistolas y se pegaría un tiro. Mi memez está lista.

jueves, 15 de marzo de 2007

EL ATAQUE DE LOS PAYASOS HINCHABLES MUSICALES NUDISTAS (aviso, el post es largo de cojones)

EN EPISODIOS ANTERIORES DE “TE ODIO MUCHO”...

... nuestro intrépido gilipollas había logrado finalmente licenciarse en la carrera de Publicidad y Relaciones Públicas después del periodo reglamentario de siete años (cuatro de carrera y tres... ehm... ¿cogiendo experiencia?). Ante este nuevo mundo que se abría (y se cerraba) a los licenciados universitarios, el plan de dominación mundial de nuestro héroe (risas del público) acababa de entrar en su primera etapa.


¡Y AHORA NO SE PIERDA EL NUEVO Y SENSACIONAL EPISODIO (en realidad es casi un arco argumental entero, pero voy a intentar resumirlo en un solo episodio), “EL ATAQUE DE LOS PAYASOS HINCHABLES MUSICALES NUDISTAS”!

EDITO: Se me ha hecho notar recientemente que este blog, que tradicionalmente no lo leo ni yo, se ha hecho demasiado visible en google gracias a esta entrada. Para no incurrir en problemas legales, voy a editar un poco el texto. Seguiré contando la misma historia, podéis estar seguros, y no voy a eliminar nombres; sólo voy a hacerlos algo más difíciles de encontrar para un buscador.

También debo decir que tenía que buscar algo con que sustituir tanto el nombre de la empresa como el del empresario; pero una intensa búsqueda en google me ha llevado a descubrir que es más fácil encontrar esto por el nombre de la empresa que por el del empresario, así que de momento así se queda.



La aventura ha comenzado. El mundo está necesitado de publicistas ingeniosos y creativos que traigan la renovación al mundo de los intermedios. Y yo he llegado dispuesto a ocupar mi lugar en el Ciclo de la Vida. Pero para eso necesito experiencia. Y claro, no tendré experiencia si no me dan un trabajo, y no me darán el trabajo si no tengo experiencia... es la empanadilla que se muerde la cola.

Ante esta situación, me vi obligado a aceptar (pero además encantado) mi primer trabajo como publicista freelance para una empresa llamada “Producciones Vértigo”, que a posteriori demostraría llamarse “EspectáNALGAS Vértigo” (el nombre ha sido sutilmente modificado para evitar que el google lo encuentre). Lo que explica por qué no son una productora.

Mi cliente, un joven y emprendedor caballero cuyo nombre (Jesús Rivas) no voy a decir para mantener su anonimato (ya sabéis, el anonimato de Jesús Rivas), era un ferviente admirador del trabajo de los creativos publicitarios; así como un enemigo acérrimo de todos los algecireños, habitantes de la ciudad en la que él trabaja y a la que llama con cariño “Garrulandia”. Impresionado por mi currículum (por eso de que he estudiao, y tal), me llamó encantado para concertar una entrevista esa misma tarde. Y ahí fue cuando tuve mi primer contacto con el producto que debía desarrollar.

La empresa de espectáculos que había llevado la palabra “Producciones” en su nombre (y luego había dejado de hacerlo) se encarga en realidad de representar a distintos colectivos de artistas para fiestas y eventos sociales. De entre estos profesionales del mundo del espectáculo y el entretenimiento a los que representan, y que pueden dividirse en especializaciones sociodemográficas (según si su actividad está destinada a un público adulto o, por el contrario, para toda la familia). Y eso es lo que el cliente quería ver representado en su campaña de comunicación: el hecho de que ellos te contratan a los payasos, los castillos hinchables, las orquestas para las bodas, y la stripper para la despedida de soltero (o el stripper para la despedida de mismo soltero una vez que se decide a comunicar sus verdaderos deseos a sus familiares y amigos).

Así es. Había un cartel, uno, en el que debía mostrar estos cuatro servicios a la vez. Payasos y castillos hinchables junto con stripteases. Y, de fondo, una oferta tan variada de productos musicales que uno no sabría si quedarse con la tuna o los mariachis.

No contento con eso, el cliente también quería un par de flyers a dos caras, uno destinado a público infantil, otro para público adulto. Y para esto, con suerte, se podrían utilizar las mismas imágenes del cartel. Pero sólo con suerte.

Eeen fin. Comienza la odisea. Quedamos en que le tendré un primer borrador en una semana. Me lo tomo con calma, estudio la mejor composición que se me ocurre, busco una forma de integrar estos cuatro elementos tan dispares en una misma imagen (porque el cartel original, que a la sazón había sido hábilmente diseñado por el anónimo Jesús Rivas, parecían cuatro intentos fallidos de carteles independientes pegados con nulo éxito), y comienzo con la parte más delicada: la búsqueda de imágenes libres de derechos de autor. En una primera vuelta, y de gratis, sólo encuentro un castillo hinchable oculto entre la hierba, una trompeta que repetir tres o cuatro veces, y una foto de un payaso tan realista, tan natural, que sólo le faltaba roncar. Me falta, por tanto, la stripper.

Me la fabrico. En 3D. Tirando de poser. Creo a mi propia stripper, libre de derechos de autor (más o menos), exclusivamente para el cartel de este tío. Utilizo la espiral que la empresa tiene como elemento de identidad visual corporativa, y pongo a los personajes saliendo de entre sus bucles. Una idea que logra aunarlos a todos dentro de la marca. Y, con valor y coraje, el lunes siguiente (es decir, el lunes pasado) le envío una versión preliminar, a baja resolución y con marca de agua.

Le gusta, y me dice que quiere ver el cartel y los flyers cuanto antes. El miércoles me traían los muebles nuevos del dormitorio y el ordenador debía estar desmontado cuanto antes, así que le pregunto cuándo lo quiere por si puedo ponerme a partir de esa tarde. Los quiere para el martes (es decir el día siguiente). Convenzo a mis padres para no desmontar todavía el ordenador, y me pongo a ello cuanto antes. Pero aún viene la parte delicada: los flyers.

El cliente queda conmigo para tomar un café y traerme los originales en PSD para poder ponerme a trabajar con ellos. Negociamos sobre el precio; yo me he informado previamente de cuánto se suele pedir por un trabajo como éste, y decido ser compasivo y generoso y rebajárselo a la mitad. Pero cuando le digo “Trescientos euros”, él me insiste en que se lo deje a la mitad (es decir, a un cuarto). Acabamos decidiendo que vale, que como oferta de lanzamiento y dado que no ha resultado tan difícil este trabajo, se lo puedo dejar en ciento cincuenta para empezar. Me parece una miseria, pero hay que captar clientes.

También me da los datos de su suscripción a una web de imágenes de archivo de pago. Gracias a eso consigo unas trompetas mejores, un payaso no narcoléptico (ni alcohólico, como los del cartel original), pero sigo sin localizar una buena stripper ni un castillo hinchable. Entonces me entero de que el castillo que el cliente me ha pasado, y que utilizó en su cartel original, estaba sacado del google directamente. Por lo que probablemente TENÍA DERECHOS DE AUTOR.

Ante esa situación, y como profesional que soy (¿por qué se ha reído el público otra vez?), le digo que no puedo utilizar esa imagen y que pueden surgir problemas legales. Él me dice que está dispuesto a pagar la multa si llega (estoy tentado de poner la foto del castillo hinchable y hacer un llamamiento a ver si alguien la reconoce). Yo, por si acaso, le fabrico un castillo hinchable libre de derechos de autor en 3D, y a la mañana siguiente le mando dos versiones del cartel (una con su castillo robado de Internet, otra con mi magnífico castillo libre de derechos). Se las mando las dos para que pueda elegir, asesorándole acerca de las ventajas de una imagen libre de derechos de autor y en buena resolución.

Llega el nuevo día, y el cliente me llama. Efectivamente, está totalmente de acuerdo conmigo en que el mejor castillo hinchable, de los dos que yo le he propuesto, es el que él se bajó de google (ahí empiezo a sospechar que igual ese señor como que no escucha). Los flyers le parecen bien. Pero quiere un par de modificaciones. Sí, porque ¿para qué conformarnos con un simple cartel publicitario, pudiendo tener un cartel híbrido del formato estándar y el clásico “Estudiante busca piso, arranca esta tira de papel con mi número de teléfono”. Hago los cambios pertinentes, y empiezan las complicaciones.

A saber: que necesita dos strippers, chico y chica, en lugar de uno (a lo que cabe preguntarse: ¿qué le costaba decírmelo antes?); que el payaso es muy Joker (a lo que, como experto, le respondo sin vacilación “No”); que los números de teléfono en las tiritas para arrancar están orientados de forma que tengas que girar la cabeza hacia la derecha, en lugar de hacia la izquierda, para poder leerlos (lo cual, considerando que cuando se arranque el papelito lo vas a mirar desde el ángulo que te salga de los cojones, es un serio problema porque...); y quizás mi favorito: que el icono del auricular del teléfono está al revés, que debería mirar hacia la derecha (claaaro... porque todo el mundo sabe que, según la Biblia y el Código de Hammurabi, el teléfono debe cogerse con la mano izquierda y mirando al norte). Pero eso sí, que respeta mucho mi criterio como creativo publicitario y que él no tiene ni idea. También me pide que ponga no sólo el número del fijo en los flyers, sino también el del móvil.

Pero atención, que aún puede ser mejor. Esa misma mañana, cuando me llamó y le comenté la falta de castillos hinchables de archivo, me remitió a la web www.rentacastle.com. Yo pensaba que quería que cogiese una foto de alguno de los castillos hinchables que allí alquilan (lo que significaba utilizar imágenes del producto de otra empresa como propios, cosa que la última vez que lo consulté era así como ilegal); pero no, gracias a Dios no era eso. No, lo que mi sabio cliente quería era que utilizase EL ICONO CON EL LOGOTIPO DE LA EMPRESA (que por cierto, medía sesenta por sesenta y el cartel es en A3 a resolución 300) COMO CASTILLO HINCHABLE PARA NUESTRO CARTEL. Es decir, utilizar la identidad corporativa de otra empresa como clipart. Lo que se sale de lo ilegal y entra directamente en el terreno de lo gilipollas.

Me niego a utilizar esa imagen y le corrijo todos los fallos a las prisas; a fin de cuentas, el cliente (que creo que se llamaba Jesús Rivas, pero que no pienso deciros su nombre para poder mantenerlo en el economato) quiere llevar todo esto a imprenta cuanto antes, está perdiendo dinero cada día que pasa sin tener los carteles y los flyers (porque de las pegatinas me niego categóricamente a hablar por ahora), así que lo necesita ya para esa misma tarde (la tarde de ayer). A la vista de eso, y con todos los fallos corregidos, le grabo el CD y se lo entrego; quedamos en que me pase el viernes a por el cheque. Trabajo entregado dentro del plazo, objetivos cumplidos, quizás podía haberlo hecho técnicamente mejor pero la idea me convence.

Ahí cometí mi primer gran error. En cuanto el tío se fue, mira, yo parecía Gollum: “¡¡Ido, ido, ido, Smeagol es LIBRE!!”, y me lo creí. En cuanto llegaron mis padres empezamos a hablar de desmontar el ordenador para poder vaciar del todo la habitación esa misma noche (salvo la cama, que en algún sitio tendré que dormir), en mi confianza de que ya no me corría prisa utilizarlo.

Podrían ser las ocho de la tarde cuando me volvió a llamar, diciendo que a sus empleados les había horrorizado mi trabajo. Al parecer el flyer de la música les había parecido apagado y sin vida (pese a que en mi flyer había personas y en el suyo sólo tres cliparts pegados sin orden ni concierto); el de los strippers les daba miedo, les recordaba a Darth Vader y no les transmitía ningún tipo de erotismo (pese a que en mi flyer había dos siluetas sensuales con miradas penetrantes y en el original dos strippers de neón pegados a la pared para ser sometidos al interrogatorio, concretamente la chica colocada sobre el hombro del chico); y los números de teléfono en los flyers estaban demasiado achatados (normal, me has pedido que meta dos números en el espacio de uno), pero atención: pese a formar ambos parte del mismo bloque de texto, pese a haber sido achatados los dos a la vez y en igual proporción... a TODOS los de la empresa les parecía que el móvil estaba perfectamente proporcionado y que sólo el fijo estaba aplastado. El texto de un flyer quedaba ilegible, los faldones de los flyers muy apelmazados (pese a ser el mismo formato del original) y algunas frases de los mismos demasiado cerca de los márgenes, lo que podía dar problemas en la imprenta (nuevamente es curioso que esas frases eran las originales y yo no las había tocado de donde estaban). Total, lo necesitan para el miércoles por la mañana para llevarlo a imprenta.

Le explico que yo ya he terminado mi trabajo, que he retrasado todo lo que he podido el desarme del ordenador y que ya no puedo retrasarlo más. Le digo que, si me da un día más, me comprometo a ponerme a ello esta misma tarde en cuanto me monten el nuevo dormitorio y pueda volver a acceder al ordenador. Pero ya eso le parece demasiado tiempo. Menciona una posible renegociación de la tarifa, y me dice que si yo no puedo tendrá que encargarse él aunque la cague.

Me remuerde la conciencia (vamos, mi madre) y le llamo para decirle que voy a volver a montar el ordenador en otra habitación y que me pongo esa misma noche, pero que quiero una lista priorizada de los cambios que quieren. Esa noche, después de cenar, monto el ordenador en la buhardilla y empiezo a rehacer un trabajo que ya estaba terminado, decidido esta vez a cobrarle los trescientos que le pedí en un principio.

El trabajo resulta más arduo de lo que podría haber cabido imaginar. Agradezco encarecidamente el asesoramiento y el apoyo moral de Natalia durante el rato que pudo estar, y el de Mara que tenía insomnio. Dado que no quieren strippers sintéticos, tengo que buscar fotografías de archivo libres de derechos de autor. Toda la santa noche buscando. Al final encontré una foto de un chico con cara de estreñimiento arrancándose el traje, y la de una chica cubriéndose los pechos con un brazo y con la parte superior de su horterísimo bikini amarillo a lunares negros en la otra mano. Dedico cerca de una hora (o más) a postproducir esas imágenes para que no parezcan estar pegadas con mocos, trabajo con el fondo del flyer, integro luego los strippers en el cartel, elimino los teléfonos móviles de los flyers (con lo que el número del teléfono fijo respira con muchísima más holgura), y cuando ya son cerca de las tres... me toca enfrentarme al flyer de la música.

Las cinco menos diez. Ya he conseguido terminar el puto flyer (ahora no podrán decir que le falta vida, como yo tampoco podría decir que no es la mayor horterada que he hecho en mi vida), ya le he enviado las versiones previas al cliente y le he dejado claro que ya no da tiempo a hacer más cambios si lo quiere llevar a la imprenta a la mañana siguiente. He quedado con Natalia el miércoles por la mañana, pero en principio sólo tengo que darle al cliente el cd y estamos listos. Me acuesto, sabiendo que el cliente me va a llamar a las diez. Segundo trabajo terminado cumpliendo con el plazo, bastante convincente a nivel técnico y respetando la misma idea original, por lo que los objetivos de comunicación quedan alcanzados.

Me llama a las diez menos diez, me pilla recién levantado y cagando. Le contesto con la esperanza de que me diga que todo está listo, pero veréis... es que ahora la stripper resulta demasiado porno. Claro, porque como la chica sale completamente tapada pero quitándose la ropa (como si estuviera, cómo se dice esto... ¿haciendo un striptease?)... Luego resulta que ahora el texto de aquél otro flyer es mucho más legible, pero a su vez lo que mejor se lee son las líneas “Karaoke” y “Tunas”, y él quería que hiciera hincapié en lo de orquestas (cosa que tampoco se le ocurrió decirme antes). Por suerte la imagen del flyer de la música les ha encantado a todos, que preguntan de dónde se ha sacado Jesús Rivas (a quien llamaremos “el cliente” para mantener su glutamato) a un creativo publicitario con tanto talento como yo (que no se piensen que se me ha olvidado que esa gente, que vio los originales, dijeron que mi trabajo del día anterior era una mierda). Total que lo necesitan para esa tarde a las cuatro para llevarlo a imprenta con carácter de urgencia.

(uno ya empezaría a pensar que, si de verdad le corriese tantísima prisa, se habría quedado con la primera versión, ¿no?)

Cabreado porque me ha jodido la reunión con Natalia (a la que ya es tarde para avisar de que no venga) y porque le ha importado una mierda que me pase hasta las cinco de la mañana trabajando en algo que ya estaba hecho y por lo que no me había dado ni las gracias y ahora iba a tener que rehacerlo porque la stripper salía muy desnuda, subo el precio. De cuatrocientos no tengo intención de bajar (y si acabo bajando, lo dejo en trescientos Y Voy A La Ruina). Dedico media mañana al rediseño del trabajo, a cambiar a la stripper, a modificar las tiras para arrancar (que el cliente no para de pedirme cambios para esa mierda de tiras) y a hacer más legible la palabra “Orquestas”. Agradezco encarecidamente el asesoramiento y el apoyo moral de Natalia. No dejo de preguntarme dónde ha quedado aquello de “Yo no tengo ni idea, confío plenamente en tu criterio como creativo, tú eres el profesional”. Y cuando ya lo llevo por la mitad, ¿qué creéis?

Efectivamente, oh lectores atentos (sí, tú), LOS DE LOS MUEBLES LLEGAN CON CUATRO HORAS DE ANTELACIÓN. Así que tengo que dividirme entre el trabajo y vigilar a estos caballeros por si algo va mal. Aviso al cliente de que ya casi está todo, pero que quizás llegue algo tarde. Termino de trabajar, bajo a comer, subo a vestirme y me voy a la oficina del cliente.

Desde después de cenar la noche anterior, sólo he parado para dormir y para comer. Doce horas con sólo una pausa de cuatro para dormir y una de media para comer. Pero he terminado por tercera vez el mismo trabajo dentro del plazo, con un nivel técnico bastante presentable y la misma idea eficaz de siempre.

Bien. Llego a la oficina y no consigo aparcar, así que me dedico a buscar aparcamiento. Lo encuentro cerca del Corte Inglés (lo que, a ojo, está a media hora de la oficina andando). Para colmo, con las prisas, he salido sin el móvil ni la cartera. Me pego la caminata, llego a la oficina a las cinco menos veinte, llamo al telefonillo... y no contesta nadie.

Frustrado, me voy a buscar una cabina y rebusco entre la chatarrilla que se me había salido de la cartera y ahora campaba por la mariconera como si hubieran nacido allí. Por suerte, de tanto modificar los números de teléfono en los flyers y el cartel, me lo he aprendido de memoria. Llamo al cliente (le llamo Jesús, porque se llama Jesús Rivas, pero me vais a permitir que le siga llamando “el cliente” porque no quiero revelar su identidad) y le pregunto por qué coño no me abren la puerta. Cuando vuelvo, efectivamente, ya sí me abren.

Pues como cabía esperar, aún tienen pegas. La barra de la stripper no llega hasta el cielo, y eso ofende al buen Dios (o en su defecto no les gusta, dicen que parece que la stripper lleva una espada... ¿qué tendría eso de malo?). Le digo que me pase el portátil y le corrijo la barra allí mismo y en riguroso directo. Todo resuelto. Y entonces...

... llega la renegociación.

Le explico de buenas maneras que el volumen de trabajo se ha incrementado a lo bestia; él me interrumpe de malas maneras (pero de colegueo, eso sí), y me explica que lo comprende, que es normal que el trabajo se haya prolongado más de lo previsto porque como yo aún arrastro toda esta inexperiencia y me falta esa soltura necesaria para este trabajo...

Bien empezamos. Le digo que, a la vista de todo lo que he tenido que hacer, ciento cincuenta euros me parece bastante poco. Él se acojona. Le digo mi nuevo precio (cuatrocientos). Él me dice que estaba pensando en darme doscientos, que su mujer le había dicho que darle cincuenta euros más al publicista era una locura, pero que él se ha empeñado en tener ese generoso detalle conmigo. Yo le digo que para generoso yo, que le estoy pidiendo una tercera parte de lo que le podrían pedir en una agencia publicitaria mediana. Él no está dispuesto a ceder, así que, como muestra de buena voluntad... vuelvo a ceder yo. Y le pido trescientos, que fue lo primero que le pedí.

La frase: “Olvídate, porque eso no va a pasar nunca”. Su oferta generosísima de los doscientos euros acaba de expirar, ha vuelto a los ciento cincuenta (¿alguien más se ha dado cuenta de que siempre me ofrece justo LA MITAD DE LO QUE LE PIDO?). Ha roto la negociación, no piensa ceder, no piensa escuchar; de hecho yo he rebajado mis exigencias, y a cambio él ha rebajado su oferta (quizás es lo único en lo que hemos acabado de acuerdo).

Como él ha agotado la vía diplomática, yo hago un último intento con amenaza incorporada. Le digo que convendría que llegásemos a un acuerdo, porque la alternativa era que yo cogiese el CD, me lo llevase a casa, él se quedase con la versión anterior (esa tan horrible que a todos les había dado pesadillas, ya sabéis) y me pagase los ciento cincuenta si todavía quería. Él me dice que eso sería un acto chulesco de “aquí me planto y de aquí no me mueves”, y que no creía merecerse eso dado que él no me había hablado a mí así. A lo que yo, obviamente, le respondo “¡pero si me acabas de hacer lo mismo tú a mí!”

La negociación va en decadencia. Ambos coincidimos en que yo debería haberle avisado la noche del martes de que quería más dinero por seguir adelante con el trabajo, pero me justifico diciendo que fue él, esa misma noche, el que me habló de renegociar el precio. Ahí me asombra al darme su explicación: él no estaba hablando de pagarme más por mi trabajo, sino de PAGARME MENOS por no rehacerle algo que ya estaba hecho (en lugar de no pagarme más, que sí habría sido algo más coherente). Yo le repito varias veces que he tenido que rehacer el trabajo prácticamente cada hora, con cambios de última hora cada veinte minutos, y que han sido dos días de trabajo intensivo (aún me cuesta creer que sólo hayan sido dos días). Él me dice que yo no he hecho más trabajo del que me pidió, y que el problema estaba en que, como yo le decía claramente cada vez que le enviaba el trabajo a tiempo, lo que yo le mandaba no cumplía los objetivos.

Algunos de vosotros ya me conocéis lo suficiente como para contestar a la pregunta “¿Soy acaso tan gilipollas como para decirle que mi trabajo no cumple los objetivos, y de esa forma verme obligado a rehacerlo una y otra vez?”. Pero para los que no, permitidme que os recuerde que la idea del cartel ha sido siempre la misma. Lo único que ha cambiado han sido cuestiones técnicas. Es la composición, el mensaje en sí, lo que cumple o no con los objetivos. Si a la primera vez no cumplía los objetivos, ¿cómo es que a la tercera sí? O dicho de otra forma, si a la tercera vez sí los cumplía... ¿Por qué lo he tenido que rehacer, si era la misma idea de las dos veces anteriores?

Pero no, yo he hecho un mismo mensaje uniforme en todo momento que cumplía los objetivos de comunicación, y el cliente me ha pedido que repita cuestiones técnicas; pero, por supuesto, eso es porque yo siempre le decía que mi trabajo era una mierda y que no cumplía con los objetivos. Claro, que estamos hablando del mismo caballero que estaba convencido de que yo le había dicho “Verás, te he fabricado un castillo hinchable en 3D porque quiero que cojas el que ya te he dicho varias veces que puede estar sujeto a derechos de autor”.

Concluyendo que ninguno de los dos iba a convencer al otro, y a pesar de que yo le he repetido el mismo trabajo (cumpliendo siempre los objetivos) tres veces en dos días (y siempre a las prisas, porque la imprenta...), a la vista de que él ya ni siquiera pensaba volver a ofrecerme generosamente esos cincuenta euros de más, hemos acabado llegando a un acuerdo bastante justo: él me paga los ciento cincuenta euros que acordamos inicialmente, y yo no vuelvo jamás en la puta vida a trabajar para él.

Os juro que estos dos días se me han hecho eternos. No creo que jamás en la vida me vaya a alegrar más de salir perdiendo en una negociación. Pero ahora sí, fuera de todo género de dudas, soy libre del ataque de los payasos hinchables musicales nudistas. Así que ya sabéis: si necesitáis artistas que animen vuestras fiestas y eventos sociales... Jesús Rivas, EspectáNALGAS Vértigo. Acudid a él bajo vuestra responsabilidad, pero ateneos a las consecuencias... se tirará dos horas dándoos palique, asintiendo constantemente con ojos como platos y musitando “Te entiendo, te entiendo, te entiendo...”, pero luego ignorará lo que le pidáis y os llevará lo que le salga de los cojones. Si no ha respetado el criterio de un creativo publicitario (profesión que admira y venera), ¿qué esperáis que haga con el criterio de sus clientes, la población algecireña, a la que él considera compuesta íntegramente por garrulos?

Y sí, el post me ha quedado larguísimo. Pero os jodéis, que vosotros sólo habéis tenido que leerlo, yo lo he vivido.

sábado, 3 de marzo de 2007

Parte médico (¿cómo que qué parte? yo qué sé... ¿la boca?)

Comparezco hoy ante los medios de comunicación para informar a la nación acerca del estado de mi enfermedad. Tengo buenas noticias: mi enfermedad goza de una salud estupenda.

Ya no tengo fiebre, pero sigo tosiendo. Y toso tanto, tanto, pero tanto, que me ha salido una llaga en la campanilla. No, yo tampoco sabía que eso podía pasar, pero no sabéis lo que jode. A la vista de que la medicación supuestamente debía estar curándome pero no daba resultados visibles, me dediqué a intentar calmar la tos con caramelitos de limón-mentol y una media de un vaso de miel con limón al día.

No sé si ha sido por los caramelos o por la miel... pero ahora tengo un nuevo síntoma. La mar de divertido. Por alguna extraña razón, mis papilas gustativas parecen haber desaparecido.

En serio.

A ver, sé que están ahí, porque todavía noto los sabores; pero os juro que no se ven. Ahora mismo, mi lengua parece un filete de ternera. Ahora mismo. El día que me lo noté por primera vez, después de almorzar fajitas con mandarinas fuertecitas de postre, parecá un filete de ternera aliñado con especia de pinchitos.

En general no me duele, sólo cuando la uso. Vaya, para comer quiero decir. Por supuesto me estoy quitando tanto de los caramelos como de la miel, así que la tos se ha convertido en un coñazo. Así que tengo la lengua casi en carne viva y una herida en la campanilla. Os diría que comer se ha convertido en todo un desafío, pero para qué centrarnos en la comida... TOSER se ha convertido en todo un desafío, y eso es algo que hago constantemente.


Así que esa es la situación actual. He empezado otro tratamiento, que incluye una pomada para la lengua que hace que me la sienta no ya como un filete de ternera común, sino como un filete de ternera empanado. Esto es divertidísimo, de verdad os lo digo.

Podéis entender, ante esta situación, por qué este blog dedicado al odio y a las quejas (algo que se me da de puta madre) no ha dicho una palabra sobre la prisión atenuada para De Juana Chaos. Me limitaré a decir que alguien que podría dejar de estar en peligro mortal cuando quisiera no es alguien con quien se deban tener todas esas consideraciones, sólo porque supongo que debo decir algo al respecto, y seguiré quejándome de mi propia existencia. Y mi propia existencia es la que me tiene ahora mismo con la lengua rebozada, pero tosiendo sin parar y sin poder beber ni meterme caramelitos en vena. Habrá gente que esté mucho peor que yo, por supuesto, pero yo sólo tengo autorización del médico para quejarme sobre mí. Así que hale, ahí lo tenéis, perded el sueño por mí y lamentad mi sufrimiento, porque quizás eso aplaque la ira de Frenadol (dios élfico de los resfriados).

martes, 20 de febrero de 2007

Cómo convertir un lastimero "atjó" en una noche de insomnio sin proponérselo

Vale, sigo resfriado. Pero BIEN resfriado, oigan. Hasta el punto de que llevo dos noches sin dormir por culpa de las toses.

Ayer finalmente fui al médico, y me recetó ya la medicación a tomar; entre esa medicación se incluye un chutecillo de codeína para el que, atención, el médico me dijo mal la dosis (lo bueno es que me dijo "Dos cucharadas soperas, o si tienes un vasito dosificador diez mililitros", que equivale a UNA cucharada sopera). Así que, antes de dormir, me tomé mal la dosis de codeína... y claro, el "antes de dormir" se prolongó hasta las ocho y media de la mañana.

Ya a esas alturas (después de desayunar a las seis para poder medicarme otra vez) caí frito durante seis horas casi consecutivas (por medio y por alguna extraña razón me desperté e intenté aprender a controlar mis poderes... lo que un par de horas después me dio la pista de que en realidad no me había despertado del todo) (porque yo ya sé controlar mis poderes, quiero decir). Y como comprenderéis, esta noche quería evitar esa situación.

Os detallo a continuación el procedimiento seguido esta noche para evitar volver a pasar por lo mismo. A ver si alguien piensa que falla en algo:

20:45 Ceno y me tomo la pastilla (una dosis al día).
22:25 Bajo a la cocina y me preparo una infusión relajante. Me tomo el Neobrufen (tres dosis al día hasta que los síntomas remitan, y entonces voy reduciendo).
22:45 La infusión ya se ha enfriado lo bastante como para tomarla. Me la bebo poco a poco y me tomo el chupito de codeína (tres veces al día).
23:05 Me acuesto a dormir temprano. Toso tan fuerte que vomito la infusión y todos los medicamentos. A tomar por culo la noche de sueño.


No sé, yo lo veía bien planeado... pero algo me dice que no me va a salir bien. ¿Qué os jugáis a que esta noche al final tampoco duermo con la mierda las toses?

(no, coño, en serio, a ver si al menos me puedo sacar unas pelillas de todo esto).

domingo, 18 de febrero de 2007

Estoy podrío

Me ha costado mi trabajo, pero por fin... estoy malo.

Así es. Mis padres (con los que vivo) llevan resfriados ya cerca de medio mes. Pero yo me he puesto malo hoy. Después de tantos esfuerzos, por fin tengo fiebre, toso hasta echar los higadillos por la boca y tengo el cuerpo tan destemplao que, con la calefacción puesta, el chándal y el batín, el cuarto cerrado para que se caldee, aún tengo las manos heladas y algún que otro escalofrío. Para terminar de rematar la faena tengo dolores musculares. Nada demasiado insólito, a ver, los síntomas de un resfriado medianamente decente y poco más... pero por fin los tengo.

¿No es genial? ¡Por fin tengo algo de que hablar que no implique a los políticos! ¡Y lo he conseguido EN PLENO REFERENDUM PARA EL ESTATUTO DE ANDALUCÍA! Qué talento tengo, cagontó...

miércoles, 14 de febrero de 2007

Si es que no me dejan...

La última, de verdad, me comprometo firmemente a que esta es la última entrada consecutiva criticando a los políticos. Aunque mañana mismo todos los políticos del país aparezcan vestidos de marinerito cantando el Kumba yá mientras se tiran tartas a la cara los unos a los otros, antes comento alguna gilipollez que volver a hablar de los políticos. Pero esta noche, en esta noche de San Calentín, voy a hacer una reflexión.

Después de bastantes preguntas, por fin Mariano Rajoy se ha dignado en contestar acerca del viaje de policías españoles a Guantánamo para participar en los interrogatorios de un preso en el año 2002. Curiosamente, su respuesta final ha sido "Lo desconozco absolutamente". Zaplana también asegura que él no tenía ni la menor información al respecto: "Imagino que acreditarán esa información los responsables de la misma, pero yo no tengo constancia ni conocimiento de que se haya podido producir". De todas formas se le ha insistido, en la creencia de que quizás Zaplana estuviese mejor informado que Rajoy, y ésta ha sido su respuesta: "Fíjese si tengo yo temas de los que ocuparme como para preocuparse de otras cuestiones de las que no tengo ni conocimiento ni certeza. Desde el desconocimiento no debo hacer la más mínima valoración sobre esa cuestión".

Pues bien, sí que se han hecho valoraciones sobre esa cuestión, y partiendo de un desconocimiento que no sólo ellos mismos han utilizado como escudo, sino que ha quedado más que demostrado: Rajoy ha dicho que quien debe explicar estos asuntos no es la Oposición, sino el Gobierno del señor José Luis Rodriguez Zapatero. Básicamente han pedido que el ministro del interior, el ministro de defensa y no recuerdo qué ministro más, comparezcan y expliquen todo lo que saben de esta cuestión.

A título personal, estoy deseando que esta vez le hagan caso. Me encantaría ver a tres ministros del PSOE comparecer ante la prensa para decir: "Pues miren ustedes, lo que nosotros sabemos es que en el año 2002 no estábamos en el gobierno, y que por lo tanto no tuvimos nada que ver con aquello. Esperen un momento... el PP sí que estaba en el gobierno por entonces, ¿no?".

Pero esto no es una reflexión, es un chiste fácil, y os he prometido una reflexión. Y la váis a tener. Hace pocos días, don José María Aznar declaraba ante los medios que "él no sabía, y nadie sabía, que no había armas", que "todos pensaban que las había, ahora se sabe que no las había y él lo sabe... ahora" y que "tenía el defecto de no ser tan listo de haberlo sabido antes". Ahora Rajoy y Zaplana aseguran que no tenían ni la menor idea de que se hubieran producido aquellos vuelos de la CIA ni la participación de la policía española en aquellos interrogatorios durante el mandato de su partido.

Y uno se plantea: hombre, no sé... al menos Felipe se enteraba por la prensa, ¿no? Quiero decir, si le van a copiar la estrategia mediática al que fuera su rival político, qué menos que procurar no quedar peor que el original, ¿no?




Chim póm. Ya está. A la próxima comento alguna serie, o hablo del tiempo, o intento averiguar si mi madrina al final apadrinó el burro, o yo qué sé, pero pongo a Snoopy por testigo de que al menos habrá un post sin políticos de por medio!

martes, 13 de febrero de 2007

A ver si consigo ya dejar de hablar de política, coñe

Mira que yo lo intento, de verdad que lo intento, si ni siquiera me gusta la política... pero es que...


... jo, es que me las ponen tan fáciles...


... Don José María Aznar. Expresidente del gobierno. Se cayó de la presidencia en plena polémica por sus últimas decisiones, como el incidente Prestige, la participación en la Guerra de Irak y, como consecuencia de esta última, la obcecación en mentir al electorado a última hora asegurando que el atentado del 11-M había sido obra de ETA. Hoy vamos a hablar de dos cosas, pero empecemos por el señor Aznar, que en unas declaraciones recientes, soltó las siguientes perlas:

"Todo el mundo pensaba que en Irak había armas de destrucción masiva y no las había, yo lo sé ahora."

"Tengo el problema de no haber sido tan listo de haberlo sabido antes."

"Cuando yo no lo sabía, nadie lo sabía."


Bien, por dónde podríamos empezar... vamos a ver vamos a ver...

... primero: TÚ pensabas que en Irak había armas de destrucción masiva, TU PARTIDO podía pensar que las hubiera, BUSH Y BLAIR podían pensar que las hubiera, y quizás TUS ELECTORES pensaban que las había. Pero que yo recuerde, había un huevo de manifestaciones de gente que GRITABA QUE NO LAS HABÍA. No culpes al resto de la humanidad de tus errores. Eso sí, todo un detalle que por fin lo reconozcas.

Segundo: el tema no está en que debieras haberlo sabido antes, sino en que NO SE DEBEN ENVIAR SOLDADOS POR ALGO QUE NO SE SABE. Es como meterle a tu cuñado una patada en los huevos porque no encuentras tus calcetines y, por lo tanto, tiene que habértelos robado él (aunque lleve diez años sin pasarse por tu casa). No tiene ningún sentido, no es una maniobra inteligente ni justificada, y por lo tanto no deberías jactarte de que "es que no puedo saber las cosas antes de hacerlas", porque habiendo soldados y guerras de por medio QUIZÁS CONVENDRÍA.

Y tercero... amos no me jodas, hombreee... cuando tú no lo sabías, nadie lo sabía. Fíjate que estoy dispuesto a darte la razón: ninguno de los que creíamos que no había armas teníamos pruebas. ¿Pero sabes qué? No saber con seguridad si nuestra teoría de que no hay armas es cierta no es algo que haga falta comprobar patrocinando una guerra que, perdona que te lo diga, ha dejado el país peor de lo que estaba. Y oh, sí, nos ha traído el terrorismo islámico a nuestro propio territorio.



Con lo que entramos en el segundo tema. Pero en lugar de contároslo directamente, me vais a permitir un pequeño simil.

Imaginaos la situación: un matrimonio camina tranquilamente por el parque, cuando de pronto aparece Chuck Norris y le saca tres dientes al marido de una patada giratoria (para ser Chuck Norris parece poco daño, pero pensad que escogió qué tres dientes quería sacarle y se los quitó con una precisión quirúrgica y con la suela de su bota). Afortunadamente sus cámaras estaban grabando, Chuck le deja un autógrafo al matrimonio, escupe en el autógrafo para que haya muestras de ADN y firma una confesión jurada ante notario. Luego se marcha y llega un señor político a entrevistar a la señora.

-Y dígame, señora, ¿quién ha mellado a su marido?
-Ha sido Chuck Norris, tengo aquí todas las pruebas y...
-Pero qué dice, buena mujer, ¿no ve usted que ha sido Tito Valverde?
-¿Mande? No, oiga, lo vi con mis propios ojos, era Chuck Norris...

Suena el teléfono. La señora lo coge:

-¿Señora? Soy Chuck Norris, llamaba para recordarle que he sido yo.
-Ay, mire, qué detalle, ¿le importa que le pase con este señor político para que tenga sus declaraciones? Le paso, espere... es para usted, es Chuck Norris.
-Gracias, le cojo el teléfono... ¡Dime, Tito Valverde!
-Soy Chuck Norris, insisto en que he sido yo...
-Claro, Tito Valverde, claro. Venga, pues ya nos hablamos, ¿eh? Chao... Bueno, señora, confirmado, es Tito Valverde.
-Oiga, yo de verdad que no es por llevarle la contraria, usted que no estaba aquí lo sabrá mejor que yo, pero es que yo para mí que ha sido Chuck Norris... Mariano, ¿a que era Chuck Norris?
-Pero cómo se puede ser tan miserable de no creer que ha sido Tito Valverde... desde luego vergüenza debería darle, señora.


¿Os ha gustado el cuento? No, ¿verdad? No tiene ningún sentido, ¿a que no?



Pues así se sienten a día de hoy muchos de los españoles, entre ellos algunas de las víctimas del 11-M, a los que se les ha llamado miserables por no creer que el atentado fuera obra de ETA (cuando, que yo recuerde, Al-Qaeda reivindicó la autoría). Quizás esto no es demasiado reciente, pero hoy lo han recordado en la radio. Y yo quisiera decir lo siguiente: ¿nos dejamos ya de gilipolleces e intentamos sacar el país adelante, o seguimos insultándonos los unos a los otros hasta que acabe ganando las Nacionales el Frente Antitaurino por falta de credibilidad de todos los demás partidos?





(sin ofender al Frente Antitaurino, que conste... tienen todo su derecho a creerse que pueden ganar algunas elecciones)

viernes, 2 de febrero de 2007

Ejercicio práctico: ¿En qué me diferencio de un político?

Hoy os quiero proponer un pequeño ejercicio. ¿Recordáis el temporal del fin de semana pasado, con lluvia, viento y relámpagos que hacían que se fuera la luz en media ciudad? ¿Aquel temporal por el que al final no pude ir a visitar a mi hermana al cementerio?

Pues el temporal desde luego se lo curró, las cosas como son. A mí me jodió la primera gymkana anual (aunque sé que al final acabaré yendo, pero ESTA VEZ NO PIENSO ANUNCIAR CUÁNDO, hombre, que se lo curre un poco!), pero se ve que pensó:

"Ya que he llegado hasta Algeciras... hombre, sí, he jodido a una persona (o algo parecido), pero aún podría hacerlo mejor... no sé... ¿y si varo un barco?"




Pues aquí lo tenemos. Saludad todos al Sierra Nava. A su tripulación no, que se largaron en helicóptero a la primera de cambio. Pero al barco sí, que ya lleva aquí casi una semana (laboral al menos) y ya es como de la familia. ¿Qué? Oh, ¿queréis saber para qué es esa manguera roja que le cuelga del costado? Hay que ver cómo sois...

... está bien. El temporal podría haberme jodido sólo a mí y decidió seguir y joder a los del barco. Pero se ve que eso también le parecía poco. Y pensó:

"Nah, aún es mejorable. ¿Cuántos barcos se han ido al carajo y han seguido haciendo daño? No, no, me tengo que esforzar un poco más... ¿qué podría hacer?"









¡¡CHAPAPOTE, DAMAS Y CABALLEROS!! ¿Para qué joder sólo a un algecireño y a un puñado de marineros, si puedes tener en vilo a toda Algeciras a la vez? Sin lugar a dudas, el temporal se ha ganado una posición de honor en este blog dentro de la categoría de "los más odiados". Setenta toneladas de fuel-oil del barco (que menos mal que no era un petrolero) esparcidas por toda la playa del Chinarral (que por cierto pilla cerca de mi playa). Afortunadamente puedo decir que, en tres o cuatro días, ya habían conseguido retirar más de la mitad del fuel-oil... y desafortunadamente, también tengo que decir que, a día de hoy, siguen vaciando el barco y aún no lo han movido de ahí. O sea que un petardazo más, y el Mar Negro abre una sucursal en Algeciras.



Pero bueno, por mucho impacto medioambiental que podamos haber sufrido, yo no me preocupo. Porque sé, por las experiencias anteriores, que esos señores de blanco con las botas negras sólo están jugando con la plastilina que traían en el barco. ¿Verdad, señor Rajoy?

Y aquí es donde viene el ejercicio práctico: ¿Por qué puedo dedicar todo este post a tratar en tono de amargo cachondeo todo el tema del Sierra Nava, y sin embargo critico a Rajoy por sus declaraciones cuando el Prestige? ¿Estoy acaso rigiéndome por una doble moral, de esas que tan de moda parecen estar últimamente?










Quizás... pero también está el hecho de que yo no tengo la mitad de los españoles confiando en mí y contando con que solucione la crisis. Nadie espera de mí que haga política. Ni siquiera aceptan voluntarios en las tareas de limpieza en este caso, ¿cómo van a pedirme que me dirija a la nación para tranquilizarles si ni siquiera me van a dejar limpiar?

Pues ahí está la diferencia. Cuando se ocupa un cargo de alta responsabilidad, la irresponsabilidad como que se nota más. Vayan tomando nota todos, señoras y señores diputados, porque igual vendría bien tener esa pequeña minucia en consideración. ¿¿¿QUERÉIS DEJAR DE PONERME POLÍTICO, HOSTIAS YA??? ¡Así no hay quien lleve un blog!

NOTA: sólo por si alguien pensaba que me he limitado a buscar las fotos por internet y que quizás a día de hoy las cosas no estén así de mal... todas estas fotos las he hecho yo mismo esta misma tarde. Y sí, las cosas están así.

viernes, 26 de enero de 2007

Sin pasar de la puerta, eso sí

Aquellos que ya llevéis el tiempo suficiente pasándoos por aquí (sí, vosotros, ya sabéis... Virginia y los anuncios en inglés), sabréis que al menos una o dos veces al año me corresponde ponerme serio y recordar alguna de las fechas señaladas en la vida y milagros de Montserrat Martínez. Hoy, por ejemplo, sería su veintiocho cumpleaños.

Pero por esta vez, no me voy a poner nostálgico. Y podría, y algunos dirían que debería; pero después de todos estos años, uno aprende a ver el lado alegre de la ocasión.

Mañana, aún no sé a qué hora pero mañana, mi hermana adoptiva y yo acudiremos al cementerio a visitar a mi hermana biológica. Y eso, que debería ser un momento de tristeza y melancolía, estoy seguro de que va a ser un acontecimiento que roce el absurdo. Como todos los años.

Porque, damas y caballeros... todos los años vamos allí un par de veces (cumpleaños y aniversario), todos los años caminamos con una cierta (aunque no excesiva) solemnidad hacia la lápida... y todos los años nos cuesta un trabajo increíble encontrarla, a pesar de que (supuestamente) no se mueve del sitio. Y digo "supuestamente", porque yo juraría que ha cambiado de calle, e incluso de color, como mínimo cuatro veces.

Al cumpleaños de Montserrat lo llamamos cariñosamente "la primera gymkana anual del Cementerio de Botafuegos".

Si queréis mi teoría... mi hermana fue siempre una gran fan de Mecano (me dejó el fanatismo en el testamento, por lo que se ve); y una vez que se escucha la canción "No es serio este cementerio", no resulta demasiado difícil imaginarse a la jodía jugando a las Lápidas Musicales (como las sillas, pero sin sillas), hasta que al final ya no se acuerdan de dónde se supone que debería estar aparcada... y se queda donde acabó por caer al final. No, en serio, es que ya parece cachondeo... algún día tengo que poner una cámara para ver si la pillo en plena mudanza.

(y sí, alguno podría decir que todo esto se debe en realidad a mi portentoso sentido de la orientación... a lo que yo respondería "¡Eeehp! ¡Tú te callas!")

En fin, esta no es una ocasión alegre, al menos no como solía serlo; pero si después de estos once años no soy capaz de enfocarlo con una sonrisa y una coña de las mías, más me valdría no intentarlo. Montserrat, va por ti:

"Y los muertos aquí
lo pasamos muy bien
entre flores
de colores.

Y los viernes y tal,
si en la fosa no hay plan,
nos vestimos
y salimos

para dar una vuelta
(uo-o-oh),
sin pasar de la puerta,
eso sí...

Que los muertos aquí
es donde tienen que estar,
y el cielo por mí
se puede esperar".


Feliz cumpleaños, hermanita.
Y hasta pronto, y hasta siempre.

martes, 23 de enero de 2007

Hoy en Vidas Ejemplares: EL GILIPOLLAS QUE ME ROBÓ LA CARTERA

Así es, niños y niñas, retomo una sección de este blog... no lo hacía desde que aprobé el examen del coche, ¿verdad? Que tiempos aquellos... me doy miedo a mí mismo...


... ¡pero en fin! Eso es el ayer. Y hoy no quiero hablaros del ayer, sino del todavía un año y medio antes. Porque lo que os voy a contar hoy no es algo que me haya ocurrido recientemente, no... esto ocurrió en mi penúltimo curso de carrera. El mismo año que me atropelló aquel taxi.

En principio parece una historia vastante vulgar. Chico conoce chica, chica no tiene nada que ver en la historia, de hecho por mucho que chico conozca chica también conoce a novio de chica y novio de chica le puede, así que obviemos al personaje de la chica y centrémonos en el chico. Chico coge el autobús, chico se baja del autobús en la parada de delante de Comisaría, chico sube a su piso... y chico descubre con horror que ha perdido la cartera.

Robo común en el autobús, según parece. Y digo "según parece" porque no pude identificar al ladrón. No le he visto. No sé qué aspecto tiene. No sé qué edad tiene. No sé si es niño o niña. Ni siquiera sé en qué momento me robó la cartera... si lo supiera, ¿no creéis que lo habría evitado?

Así que no parece tener mucho sentido que le dedique un "Vidas ejemplares" a una persona a la que no conozco. Pero creedme, se lo ganó a pulso cuando mi cartera apareció en Objetos Perdidos. Y sí, como es natural, apareció sin el dinero. Y claro, como también es natural, aparecieron de vuelta algunas tarjetas que al ladrón no le servían de mucho (creo que el DNI, y probablemente la de algún videoclub).

Lo que no tiene ningún sentido es que, por alguna razón, quienquiera que se llevase el dinero y la tarjeta de crédito... también se llevó las tarjetas de donante de sangre y órganos.

Y es por eso por lo que quiero dedicarle un post a este soberbio gilipollas. Porque a ver, ¿de qué le sirven esas tarjetas, que además se hacen gratis? Quiero decir, ¿soy el único que no le ve sentido? Ya me lo estoy imaginando, entrando en el hospital, repasando el nombre de la tarjeta para asegurarse de que se lo sabe bien, y diciendo:

Hola, soy Javier Martínez, extírpenme un riñón.


A esa persona, cuyo magnífico gesto ha servido para demostrar que el mundo sigue siendo absurdo y que no tiene sentido negarlo, va dedicado este post. Ya me contarás qué se siente donando tus órganos.

lunes, 15 de enero de 2007

Interrumpimos la programación

Interrumpimos la programación de Teodiomucho para emitir un boletín especial sobre el proceso de paz en Euskadi. Al parecer la banda terrorista ETA ha decidido celebrar por todo lo alto la cantidad de meses que llevaban sin hacer saltar nada por los aires. Como respuesta a esta, digamos, "poco prudente manifestación de optimismo" (poco prudentes ellos, a mí no se me podrá tildar de lo contrario), ayer mismo tuvo lugar una multitudinaria manifestación de rechazo, que sirvió como símbolo de la unidad de los españoles contra ETA y el terrorismo, y a la que por tanto asistieron representantes de todos los partidos políticos. Compañeros, ¿podéis ponerme el video de las declaraciones del representante del PP que asistió a la manifestación?

Ah, vaya, me comunican que no tenemos ese video... Algún problema técnico que... ah, no, perdón, me comunican que ese video jamás ha existido.

(ejém, todo sea hacerme quedar mal... pues yo le cambio el enfoque a esto pero a la voz de ya). Por supuesto, el Partido Popular, principal partido de la oposición, no asistió a aquella manifestación de rechazo a ETA y al terrorismo por una buena razón. Y a continuación vamos a escuchar las palabras del líder del Partido Popular, Jose Mar(esteeeeee...)Mariano Rajoy, explicando esta situación.

...

... bien, seguimos en racha; me comunican que dichas declaraciones dicen que acudirán a la manifestación de rechazo a ETA y al terrorismo si el PSOE manifiesta su rechazo a ETA y al terrorismo... Esto tiene que estar mal, ¿no? O sea, ¿no están en la manifestación los del PSOE?

(eeeen fin... ¿Sí? ¿Ya, lo tenemos?) Bien, señoras y señores, me comunican que, para relajar un poco las tensiones del momento, vamos a hacer una pausa en el informativo para poner un fragmento de la película Mars Attacks, la descontrolada parodia de Tim Burton de las películas de catástrofes e invasiones alienígenas... Concretamente es uno de los momentos más divertidos, yo me descojono cada vez que lo veo, que es cuando se ve a los marcianitos aniquilando a la raza humana, desintegrando Las Vegas, y repitiendo constanemente "No huyáis, somos vuestros amigos"... es buenísimo, verán, verán...

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...

... vale, yo no sé qué coño nos pasa hoy, pero hemos vuelto a tener problemas con la conexión; al parecer hemos puesto el comunicado de ETA en el que dicen que el alto el fuego permanente sigue en pie... me ha costado darme cuenta de la diferencia, pero al darme cuenta de la ausencia de un cerebro desarrollado he comprendido que no eran los marcianos... ANDA IROS A LA MIERDA YA, hommmbre, que no me dejáis llevar el blog en paz! ¡Si no sabéis dialogar, pues no dialoguéis, pero dejadnos en paz al resto, coño!


Y que conste en acta: he criticado a ETA y he criticado a la oposición... tenía intención de criticar también al gobierno, pero ahora mismo me dan demasiado zutto. ¿Alguien más vio el debate? ¡A Bambi se le ha caído el talante!

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Ahora me voy a poner serio. Dos inocentes han muerto por lo que parecía ser una "llamada de atención". La excusa de "no, es que nosotros avisamos" no va a devolverles la vida. Habéis metido la pata, y si de verdad pretendéis seguir adelante con las negociaciones vais a tener que daros cuenta de que os toca capitular. Y mucho. Habéis perdido el derecho a exigir. Si el proceso de paz ha muerto, o si a partir de ahora no se llega a absolutamente nada, a mí no me vengais a llorar porque no tenéis razón. Y punto.

viernes, 5 de enero de 2007

Me ha vuelto a pasar

No me gusta repetirme. Así es, no me gusta repetirme, nunca me ha gustado repetirme y ahora tampoco me gusta. Repetirme. A mí. Gustar. No.

Así que lamento tener que decir esto, pero... ¿os acordáis de la Rotonda Gigante? ¿Aquella en la que tuve mi ya legendario primer accidente triple?

Pues lo he vuelto a hacer.


Bueno, técnicamente lo ha hecho ella, entendámonos. Yo llegué a la rotonda y vi que había coches circulando por el interior, así que paré; ella llegó a la rotonda y vio que yo estaba delante y que seguía habiendo tráfico en el interior, así que paró. Yo esperé; ella esperó. Yo seguí esperando; ella debió pensar "Bueno, ya llevo aquí un rato, digo yo que ya puedo seguir".

Bumba.

Estamos todos bien, no os preocupéis. El coche tiene un par de bollos más en la defensa, que tampoco creáis que se notan demasiado. Pero ¿a alguien más le parece que debería EMPEZAR A VOLVER A MI CASA POR EL PASEO MARÍTIMO Y OLVIDARME DE LA AUTOVÍA PARA PODER ESQUIVAR ESA ROTONDA DE UNA PUTA VEZ?